
Un extenso incendio forestal consumió aproximadamente 200 hectáreas de pastizal, hojarasca y matorrales a lo largo de la carretera León-San Felipe.
El siniestro, que inició el 25 de febrero alrededor de las 12:00 horas, movilizó a Bomberos de León y Protección Civil en un esfuerzo coordinado para controlar y extinguir las llamas.
El incendio fue detectado durante un recorrido operativo de vigilancia en la zona norte del municipio.
La rápida propagación del fuego obligó a la activación inmediata de los protocolos de emergencia.
Las labores de control y extinción se extendieron hasta las 22:00 horas del mismo día. Sin embargo, debido a que las llamas avanzaron hasta un barranco de 400 metros de profundidad, lo que dificultó las tareas de los equipos de emergencia y suspendieron las labores en esa área específica durante la noche.
Los trabajos se reanudaron a las 05:00 horas del 26 de febrero y para antes de las 15:00 horas, finalmente concluyeron. A pesar de los esfuerzos, el incendio causó daños significativos, afectando aproximadamente 200 hectáreas de vegetación.



