Tal es el ejemplo de Ramón Ramírez Aguilar, productor de trigo de la comunidad de Dolores, en Purísima del Rincón, quien observó algunas prácticas en una plataforma de investigación de MasAgro Guanajuato que le llamaron la atención, luego las puso en práctica y ha tenido resultados muy positivos.
La Agricultura de Conservación es un sistema sustentable, con soporte científico, que se basa en la cobertura del suelo con rastrojo, la mínima labranza y la diversificación de cultivos.
Fue en una plataforma de investigación de MasAgro Guanajuato donde Ramón conoció la técnica que ahora aplica: en lugar de tener una siembra de trigo con cobertura total como es común en la zona o con seis o siete hileras, sembró a dos hileras de 1.60 metros en el nuevo ciclo. Un técnico del programa le explicó a Ramón que de esa manera las plantas compiten menos por la luz, los nutrientes y el agua, favoreciendo el rendimiento del trigo.
Además, la fertilización enterrada se puede hacer aún más eficiente, lo cual es muy conveniente ahora en que el costo de los fertilizantes es muy alto; y se favorece que el cultivo no se “acame”, que es cuando las plantas se “recuestan” o se “tienden” hacia el suelo, debido a que esta forma de sembrar permite la circulación del aire entre plantas.
También se disminuye la presencia de malezas, debido a que el rastrojo que se deja como cobertura impide el desarrollo de las malas hierbas, y se traduce en que Ramón no aplicará herbicidas, con beneficio a su bolsillo y al medioambiente.
También es importante señalar que la fertilización realizada en la parcela de Ramón corresponde a las necesidades que indica el mapeo de fertilidad de suelos de la zona elaborado a través de una estrategia de fertilidad integral a partir del programa.
Además, una fertilización adecuada le ayuda a Ramón a lograr que el nivel de proteína del trigo que cultiva sea elevado y reciba así una bonificación por la calidad de su grano al momento de venderlo.
