
Entre los giros, destaca bisutería, snacks, croché, artículos para mascotas, papelería kawaii, cerámica pintada a mano y ropa de segunda mano.
Al respecto, la organizadora y directora del evento, Gabriela Pérez, señaló que después de la pandemia hubo un interés muy grande en los mercados colectivos y las manualidades. Después, tras pasar la crisis del Covid-19, se convirtió en un parteaguas.
“Ahora se le está dando oportunidad a gente que, en plena pandemia, tuvo que sacar adelante a su familia. En temas como salud y bienestar también se busca mucho”.