
Al respecto, el ingeniero Salvador Santana explicó que un brazo robótico es, esencialmente, para apoyar en tareas de producción y ensamble industrial. Además, su intención es ayudar a los humanos a hacer tareas muy precisas de una manera más rápida. Lo mejor del caso es que no se cansan. Pueden laborar 24 horas los siete días de la semana.
“Es importante señalar que un robot no viene ni vendrá a reemplazar a los humanos. Simple y sencillamente ayudarán a los humanos a hacer tareas con una alta calidad y serán útiles en tareas que a veces son un tanto peligrosas, como es el caso de fundición, que para un ser humano pudieran ser muy complicadas. Es entonces donde un brazo robótico nos viene a apoyar”. “Estos robots se programan y se ponen en determinadas áreas para seguir produciendo.
En América Latina, de los últimos cinco años para acá, comienzan a ser una tendencia interesante, pues empiezan a participar en los mercados emergentes y es tendencia en la misma”, expresó el ingeniero.
En Hannover Messe, Mitsubishi muestra, con orgullo, algunas familias de robots: la primera está pensado para trabajar mano a mano con seres humanos y en caso de que haya un golpe, o una comisión, el brazo robótico se detiene y se evita cualquiera que pudiera llegar a ser fatal. Otro robot que se muestra en el stand es un tipo “escara” con cuatro tipos de movimiento, donde la velocidad es repetitiva.