
Señaló el industrial que, por lo tanto, no es cierto que las cadenas de suministro están rotas y que China está cerrado.
“Hemos visto un incremento gigantesco de las importaciones. La cifra máxima que habíamos tenido fue en 2019 cuanto se tuvieron 102 millones de pares importados, así es que esta cantidad de importaciones en 2022 supera en mucho lo previo”, recalcó.
Dijo que con el daño que se ha causado a la industria, se ha provocado que se haya pospuesto la recepción de los pedidos a muchos fabricantes importantes de León, lo que ha ocasionado varios problemas.
Comentó que ante este panorama se está buscando financiamiento para algunas empresas en lo que se les recibe la mercancía.
Señaló que las grandes cadenas nacionales son los principales clientes de estas grandes empresas y, en su tardanza, están provocando la falta de liquidez.
Destacó además que el 90% de lo que se importa es calzado sintético y de tela, y que si bien ha crecido la importación de zapatos de piel, esto no ha sido tan significativo como en el caso de los de material sintético, sobre todo el tipo deportivo.
Recalcó que el impacto de estas importaciones es de mil 300 millones de dólares en la economía local. “La importación de un par implica el desplazamiento de un par que se pudo haber fabricado aquí”.
“Este año la producción de calzado trae un aumento de aproximadamente un 7%, pero el incremento a las importaciones va a ser de un 35%, por lo que estas siguen ganando participación de mercado”, subrayó y con ello explicó que el 35% del calzado que se consume en México es de importación, en detrimento al industrial local.