
Continúa el fortalecimiento de las familias con herramientas que promueven entornos seguros, afectivos y libres de violencia, por lo que la Procuraduría Auxiliar de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PAPNNA León) concluyó la cuarta generación del Taller de Crianza Positiva.
Con esta edición, suman 78 madres, padres y personas integrantes de redes familiares que han concluido este proceso durante 2026, consolidando una estrategia preventiva orientada a fortalecer las capacidades de cuidado, protección y acompañamiento.
Acciones que tienen el objetivo principal de la restitución del derecho de niñas, niños y adolescentes a vivir y desarrollarse en un entorno familiar seguro, afectivo y protector en todos los aspectos.
Al brindar en los talleres de Crianza Positiva, herramientas que fortalecen los vínculos familiares y promueven una educación basada en el respeto, la empatía y la corresponsabilidad.
La procuradora de la PAPNNA León, Daniela Lemus, aseguró en el evento que el fortalecer a las familias es una de las mejores estrategias para garantizar el bienestar de la niñez leonesa.
“Cada madre, padre o integrante de una red familiar que participa en este taller demuestra su compromiso por aprender nuevas herramientas para criar con respeto, empatía y responsabilidad”.
“Cuando una familia se fortalece, también se fortalece el tejido social de nuestra ciudad y avanzamos hacia un León donde la protección de la infancia es una responsabilidad compartida», indicó.
Además, detalló que, en la cuarta generación, 20 personas concluyeron satisfactoriamente el taller, donde a lo largo de cinco sesiones las y los participantes reflexionaron y trabajaron sobre temas fundamentales como las bases para una crianza positiva.
La importancia de cuidar y proteger la vida de niñas, niños y adolescentes, la regulación emocional, la disciplina con enfoque en límites y normas, así como el autocuidado para cuidar a otras personas.
Asimismo, a través de dinámicas participativas, actividades y ejercicios de reflexión, fortalecieron competencias parentales que contribuyen a mejorar los vínculos familiares y fomentar ambientes de confianza, respeto y bienestar.
La Crianza Positiva promueve una forma de educar desde el cariño, la comprensión y el ejemplo, dejando de lado prácticas que puedan afectar el desarrollo emocional de niñas, niños y adolescentes.