
El índice glucémico (IG) es una medida de la rapidez con la que un alimento puede elevar el nivel de glucosa en la sangre, es especialmente importante conocer estas características al ser población vulnerable, enferma o con diabetes.
La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa tienden a elevarse rápidamente, por lo tanto será de mucha utilidad conocer y aplicar estos consejos en su alimentación.
Un factor importante para mantener el IG bajo es la madurez y el tiempo de almacenamiento de las frutas, por ejemplo el plátano verde tiene un IG de 40, pero cuando llega al grado máximo de maduración se eleva hasta 65, por lo que lo ideal es consumirlo cuando no esté muy maduro.
Por otro lado cuando un alimento rico en carbohidratos está más horneado, cocido o hervido aumenta su índice glucémico, sin embargo es posible reducirlo al combinarlo con uno de un IG bajo.
La fibra soluble que se encuentra en alimentos como avena, manzana, frijoles, linaza, salvado, zanahoria o trigo consigue que los carbohidratos sean absorbidos muy lentamente, lo que evita una brusca subida de glucosa.
Un consejo que será de ayuda es añadir unas gotas de vinagre o jugo de limón a las comidas, y con eso bajar hasta un 20 o 40% el IG de los alimentos, ya que retrasa la digestión en el estómago.