“La Iglesia Católica llama a colaborar con nuestros hermanos en desgracia por el sismo, y exhorta a resurgir desde los escombros con la ayuda de Dios ante el terremoto de la cultura de la muerte que amenaza con destruir a nuestra sociedad”
Así expresó el Padre José Salomé Lemus, el mensaje de la Iglesia a los católicos en la misa de medio día en la Catedral Basílica de la Santísima Virgen de la Luz:
“Todas estas situaciones de la cultura de la muerte, como son el egoísmo, la violencia, la corrupción, la impunidad, el aborto, la pobreza de 52 millones de mexicanos, el fenómeno lésbico-gay, la pérdida de valores, de la fe y el rechazo a Dios, son terremotos más graves que amenazan con destruir nuestra familia y sociedad”, advirtió.
CORRUPCIÓN
El ex rector de la Catedral, enfatizó “todas esas situaciones en el mundo de lo político, que vemos corrupción, impunidad, un descrédito total en la clase política, son situaciones que también hacen gravemente sufrir a la gente”.
Y la misma gente se cuestiona “qué pasa con nuestros gobernantes, parece ser que solo miran por sus intereses, por sus beneficios personales, de partido, mientras la sociedad cada día se hace más pobre, más miserable, recordemos a los 50 y tantos millones de pobres que hay en el país”.
Ante los feligreses explicó “esas son situaciones tan fuertes, tan difíciles, tan inhumanas a lo mejor hasta peor que un sismo, que estos sismos de la naturaleza que estamos viviendo”.
También nuestras familias son destrozadas por los terremotos de los antivalores que atentan contra la vida, como el aborto, contra la dignidad de la gente, que generan familias disfuncionales, dijo.
“Nuestra sociedad, nuestra iglesia sufre sismos, terremotos que amenazan con destruirnos y a veces ni cuenta nos damos de este tipo de sismos, para ponerles remedio, para hacer cada uno de nosotros lo que tenemos que hacer”, expresó el párroco de San Maximiliano Kolbe, recién nombrado por el Arzobispo, Alfonso Cortés Contreras.
FELICES
En qué familia del Señor Jesucristo debemos vivir, Él más que nadie desea que seamos plenamente felices, y todo mundo estamos llamados por Jesucristo a trabajar, a poner nuestro “granito de arena”, para tener mejores familias, expresó.
Hoy nuestro Señor Jesucristo, nos invita a que colaboremos con nuestro hermano en desgracia, pero al mismo tiempo llama a que con la ayuda de Él, con la inspiración y la fuerza del Espíritu Santo, trabajemos para resurgir desde los escombros y cenizas, a no dejarnos destruir por la cultura de la muerte, enfatizó
Exhortó a que ahora con el señor Jesucristo, colaboremos a que resurja un mundo, unas familias, una sociedad, una Iglesia, mejor, más justa, solidaria, en la que amemos al prójimo como a nosotros mismos.
