
Tras la masacre ocurrida en un campo de futbol en Salamanca, la Iglesia Católica hizo un llamado directo a las familias de las víctimas y a la sociedad en general a no dejarse llevar por la venganza.
El padre Marcos Cortéz Muñiz, vocero de la Arquidiócesis de León, explicó que ante las situaciones de violencia que se viven en el estado, los jóvenes no deben “encerrarse”, ya que la solución no es suspender las actividades cotidianas, sino promover espacios como el deporte para atacar el problema de fondo.
Señaló que este tipo de agresiones generalmente van dirigidas contra personas en particular y no contra los jugadores, pues ellos solo son personas aficionadas que acuden únicamente a divertirse.
“Tenemos que salir y seguir nuestra vida cotidiana. Creo que eso lo tenemos claro, y más con nuestros chavos. Esa es la resistencia: no quedarnos callados, seguir adelante y promover nuestra fe”, expresó.
Respecto al dolor que atraviesan las familias de las víctimas, pidió evitar hablar de venganza y, en cambio, acercarse a Dios y buscar el perdón.
“Hacer una experiencia de acercarse a Dios para poder experimentar el perdón que como familia se tenga la capacidad de recibir ese perdón que Dios nos da y ejercerlo también”, dijo.
Agregó que responder a la violencia con más violencia solo puede derivar en un descontrol social y en una cadena de agresiones que se normaliza como forma de vida, lo cual representa un grave riesgo para las familias afectadas.
«Nosotros como iglesia siempre les pedimos a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido o alguien en situaciones que hay violencia o que hay pérdidas de vida creo que la solución única es acercarse a Dios», pidió.
Señaló que desde la Iglesia se invita a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido a buscar acompañamiento espiritual y apoyo, como el sacramento de la confesión, para encontrar paz y evitar que el dolor derive en más violencia.