Escenario imponente, monumental y majestuoso, ícono de la historia de la Independencia Nacional, es referencia obligada y uno de los más visitados.
Otrora almacén de granos, luego centro penitenciario y actual museo, la Alhóndiga de Granaditas, a pesar del tiempo, se mantiene levante.
Es escenario de acontecimientos políticos, históricos y culturales, por parte de autoridades representativas de los tres niveles de gobierno, educativas y culturales, incluso provenientes de otras entidades del país.
Edificio dedicado a honores cívicos a los Héroes de la Patria, cada día 28 mensual, evocando aquel de septiembre de 1810 con la toma de la Alhóndiga por el ejército insurgente.
Sus escalinatas sirven como escenario natural y permanente para eventos cívicos y sociales y son la sede permanente para la inauguración, transcurso y clausura, cada año, del Festival Internacional Cervantino –FIC-, donde se reúnen miles de fieles amantes de la cultura.
Y desde lo alto de la explanada, es sitio propicio para resaltar anualmente la tradicional Noche del Grito de Dolores, el 15 de septiembre, que anualmente reúne a miles de guanajuatenses, quienes responden lanzando consignas a las arengas con “vivas”.
VESTIGIOS
El recinto resguarda los antecedentes donde en cada uno de sus cuatros costados se colocaron las cabezas de Hidalgo, Allende, Jiménez y Aldama, por decisiones de la entonces corona española, cuyos jerarcas consideraron que servirían de escarmiento a la plebe.
Lo mismo que en muros de los exteriores del recinto se conservan aún los impactos de balas que se incrustaron para que los insurgentes pudieran vencer a los invasores y, dominadores y colonizadores españoles, que encabezados por EL Pípila, Juan José de Los Reyes, quien cargando una losa a sus espaldas, incendió la puerta principal de la Alhóndiga, para abrir paso a la libertad y externara Hidalgo: “Ahora sí, muera el mal gobierno…y a coger gachupínes”.
Es de señalar que también en el patio interior del inmueble se muestra una réplica de la Campana de Dolores, la cual hizo sonar Hidalgo, aquella mañanadel16 de septiembre, llamando al pueblo a revelarse contra la opresión y la esclavitud.
MURALES
En los muros interiores de la Alhóndiga lucen murales del pintor silaoense José Chávez Morado, con motivos patrios.
Es menester mencionar que esos muros fueron ofrecidos al máximo pintor muralista mexicano y oriundo de Guanajuato, Diego Rivera, durante la década de los cincuenta del pasado siglo XX, pero éste los rechazó.
VISITAS
La Alhóndiga de Granaditas, convertida en Museo Regional desde la pasada década de los cincuenta del Siglo XX, hasta la actualidad es uno de los recintos históricos y culturales más visitados por los turistas nacionales y del extranjero.
A diario, el recinto recibe las visitas guiadas e incluso se realizan en atención a los asistentes con representaciones estatales del acontecimiento histórico por la lucha de la Independencia Nacional, a cargo de grupos teatrales y corales, ataviados a la usanza del siglo XIX.
Y la Alhóndiga es fiel y celosamente custodiada por instancias del Instituto Nacional de Antropología e Historia –INAH-, a través de sus representantes de la delegación de esa institución con sede en esta ciudad capital.
REPORTAJES, PELÍCULAS Y NOVELAS
La Alhóndiga de Granaditas es un edificio construido en la ciudad de Guanajuato a finales del siglo XVIII, en tiempos del Virreinato, empleado en un principio como almacén y comercio de granos.
Fue uno de los principales y primeros escenarios de la lucha de Independencia de México, ya que durante el ataque por el Ejército Insurgente a la ciudad de Guanajuato, en su interior se refugiaron familias peninsulares y se acuartelaron las tropas realistas, por lo que fue asediado por las tropas rebeldes capitaneadas por Miguel Hidalgo y Costilla e Ignacio Allende, ataque que duró hasta que fue tomado el edificio y masacrados sus ocupantes (en su mayoría civiles), el 28 de septiembre de 1810, gracias a un personaje conocido como El Pípila quién permitió el acceso a la Alhóndiga incendiando sus puertas, tras pasar por una lluvia de balas cubriéndose la espalda con una losa de piedra.
Ese hecho histórico sirvió para los estudiosos e historiadores para narrar los acontecimientos y que a lo largo del tiempo se han replicado en varias versiones en reportajes, películas y novelas testimoniales, incluso difundidas por televisión y actualmente por redes sociales e internet.
HISTORIA
Con base en datos recabados con historiadores y analistas, la construcción de la Alhóndiga inició en 1796, por orden del virrey Miguel de la Grúa Talamanca de Carini y Branciforte, proyectado por el arquitecto José del Mazo y Avilés. Los encargados de los trabajos fueron el maestro Juan de Dios Trinidad Pérez y Francisco Ortiz de Castro.
Fue concluida el 7 de noviembre de 1809. Su fin principal era el almacenaje de granos, pero esa función duró poco, ya que a los pocos meses, en septiembre de 1810, la ciudad fue tomada por los insurgentes, anotan.
Durante la toma de la ciudad, el 28 de septiembre del mismo año, las tropas realistas comandadas por el intendente del centro minero de la ciudad, el militar Juan Antonio Riaño, se acuartelaron dentro de la alhóndiga para resistir a las fuerzas insurgentes comandadas principalmente por el cura Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Unzaga, Juan Aldama, Mariano Abasolo y Mariano Jiménez, apuntan.
Citan que al movimiento insurgente se habían unido un contingente de trabajadores mineros, por lo que uno de ellos, de nombre Juan José de los Reyes Martínez Amaro, apodado El Pípila, tomó como caparazón una losa de piedra que cargó a su espalda para cubrirse del fuego cruzado, con lo que llegó hasta la puerta de la Alhóndiga y le prendió fuego con una antorcha y unas varas de ocote, con lo que el Ejército Insurgente pudo entrar al edificio, vencer a los realistas y tomar la ciudad.
Todos los realistas, en su mayoría familias peninsulares de los alrededores refugiadas en el edificio, fueron masacrados, y la Alhóndiga saqueada, al igual que el resto de la ciudad de Guanajuato, señalan.
Después de muertos los héroes independentistas: Miguel Hidalgo, Juan Aldama, Ignacio Allende y José Mariano Jiménez, sus cabezas fueron colgadas dentro de jaulas de cada una de las esquinas de la alhóndiga como una forma de generar miedo entre la población, enviando el mensaje de que eso mismo le pasaría a quienes apoyaran el movimiento de la Independencia. Estando ahí desde 14 de octubre de 1811, hasta marzo de 1821, hasta acabar con los españoles, refieren.
ARQUITECTURA
Arquitectos y urbanistas precisan que la Alhóndiga mide 75 metros de largo por 68 de ancho, con una altura de 23 metros y ocupa un área de 5100 metros cuadrados y está construida sobre una loma, y dos de sus lados están flanqueados por dos cerros, producto de la geografía accidentada de la ciudad, señalan sus observadores.
Señalan que en el exterior no tiene adornos, con excepción de las ventanas ubicadas a lo alto de cada troje y además tiene una cornisa de estilo dórico, construida con las dos clases de cantera de la región, verdosa y rojiza. Esto le da un curioso aspecto de casa fuerte o castillo, y así lo llegó a nombrar el pueblo de Guanajuato, indican.
Precisan que en el interior hay un pórtico de dos altos que da a un patio central amplio y espacioso; el pórtico inferior tiene columnas y adornos de estilo toscano, mientras que el superior es de estilo dórico, con balaustres de piedra ubicados en los intercolumnios.
Además, ubican que tiene dos escaleras que comunican el piso alto con el bajo, y cada piso tiene trojes independientes. La Alhóndiga tiene sólo dos puertas de acceso, una pequeña, que da al Oriente, adornada con dos columnas, y otra, más grande, del mismo estilo, al Norte, desde donde descienden escalinatas hasta una plazoleta al pie de la loma en la que está construida.
La Alhóndiga fue utilizada, primero, para la compra y venta de trigo, de maíz y de otros granos, y, después de la Independencia, como almacén de trabajo, cuartel militar y prisión. Desde 1949, sirve como sede del Museo Regional de la Alhóndiga de Granaditas, abundan.
UBICACIÓN
La Alhóndiga de Granaditas se encuentra enclava en pleno centro histórico de Guanajuato Capital, indican los analistas.
Y mencionan que el recinto colinda con la calle 28 de Septiembre, esquina con Mendizábal, enfrente del Archivo Histórico de la Ciudad; atrás se encuentra la Iglesia de Belem, al lado izquierdo la avenida Juárez y a la derecha la escuela Carlos Montes de Oca, está rodeada por las calles San Javier, Insurgencia, Mendizábal y de la Galarza.
