
Todas las y los leoneses conocen esta fecha, y sin duda, miles de ellos fueron disfrazados tomados de las manos de sus padres. Pero… ¿Cuál es la historia de este particular acontecimiento? ¿Cuáles son sus orígenes?
Todo comenzó en el año 1876.
La celebración guadalupana se celebra el 12 de diciembre, pero particularmente en León, desde al año antes mencionado, se realiza la celebración los días 12 de enero por disposición del primer Obispo de la Diócesis de León, José María de Jesús Diez de Sollano y Dávalos, quien notó el fervor de la entonces ciudadanía leonesa.
Díez de Sollano ya había tomado posesión como obispo de esta ciudad desde el 22 de febrero de 1864, quien nació en la ciudad de San Miguel de Allende, el 20 de noviembre de 1820. Fue ordenado párroco el 1 de junio de 1844 y entre otros de sus logros estuvo la fundación del Seminario Diocesano.
Así, los niños son disfrazados como “Juan Dieguitos” y reciben la bendición en el Santuario.
La fiesta se había mantenido en pie y festejada de manera constante durante años… hasta que en 2021, cuando fue el segundo año de la pandemia, se tuvo que cancelar. Ya en 2022 este acontecimiento regresó para quedarse y perdurar durante mucho tiempo más en el cuerpo y el alma de los ciudadanos panzaverdes.