Entre todas las historias sobre crímenes reales (estafas, robos de arte, el mundo del crimen organizado) son las de asesinos seriales las que más interés y morbo despiertan. Y es que, en cuanto nos enteramos que una persona mató a varios seres humanos a sangre fría, cualquiera se cuestiona por qué esos criminales hacen lo que hacen o si la maldad es innata en el ser humano.
Por lo anterior, los documentales sobre asesinos en serie siempre han tenido altos índices de rating, desde que en los años ochenta se transmitía en televisión abierta el programa ‘Misterios sin resolver’, conducido por Robert Stack. Hoy en día, en el vasto mundo de las plataformas de streaming, este género abunda a niveles que a finales del siglo pasado ni siquiera lo sospechamos.
En 2023 hubo tres documentales de asesinos seriales que causaron gran revuelo, y recuperaron la fascinación del público por los casos, ocurridos entre los años noventa e inicios de los dosmiles. Uno ocurrió en España, otro en Colombia y el tercero en México.
Así ocurrieron los hechos. El 11 de octubre del año pasado murió de cáncer el peor asesino en serie no solamente de Colombia, sino de América Latina. Era Luis Alfredo Garavito, apodado por los medios de su país como ‘La Bestia’. Fue culpable de abusar y asesinar a sangre fría a 189 niños. Todos ellos varones de entre 8 a 16 años. En un principio, las autoridades colombianas creyeron que los cadáveres de menores eran víctimas de la situación que se vivía debido al narcotráfico, pero con el tiempo tuvieron que asimilarlo: estaban ante un asesino serial.
Garavito se disfrazaba de indigente, monje o discapacitado y rondaba casas de asistencia para encontrar a sus víctimas. Cuando fue capturado se le sentenció a 40 años de cárcel, pero antes de Salir murió de cáncer.
El documental ‘Garavito: la bestia serial’ producido por HBO, fue uno de los mejores del año pasado, donde se entrevista al brillante forense Carlos Hernán Herrera y al periodista Mauricio Arangurén, fundamentales en la investigación del caso.
LA BARAJA Y LA LUCHADORA
La idea de que un asesino en serie, después de cometer sus crímenes, deje una pista para la policía y los medios parece digna de una película o un cómic de superhéroes, pero en realidad ocurrió en España de enero a marzo de 2003, cuando el ex militar y policía Alfredo Galán asesinaba personas con una pistola Tokarev del calibre 7.62. después dejaba un naipe de la baraja española al lado del cuerpo. De esta forma, asesinó a 6 personas, por lo que los medios españoles lo bautizaron como ‘El Asesino de la Baraja’.
En el documental ‘Baraja: la firma del asesino’ se recoge toda la investigación del caso en una producción de Netflix. El material de archivo recupera el miedo que sintieron los españoles de principios del siglo XX.
Galán se entregó a las autoridades. La primera vez lo hizo muy borracho, por lo que nadie le tomó en serio su declaración. Después volvió a confesar en la comisaría de Puertollano. “Harto de la ineficiencia policial”, según sus palabras. Fue sentenciado a 142 años y 3 meses de prisión, y tuvo que indemnizar a los familiares de las víctimas con 609 182 euros.
El tercer documental es ‘La dama del silencio: el caso mataviejitas’ sobre Juana Barraza, quien además era conocida como luchadora con el sobrenombre de ‘La dama del silencio’ es la asesina en serie más tristemente célebre de México. Dirigido por María José Cuevas, sigue los pasos de esta asesina que ya ha quedado grabada en el inconsciente colectivo mexicano en canciones y novelas.
Responsable de 30 asesinatos de mujeres de más de 60 años, fue condenada a 759 años de prisión.
En todos estos documentales, más que las acciones de los criminales, lo que destaca es la tenaz labor de forenses, periodistas, criminólogos, policías y académicos que son entrevistados y demuestran el triunfo de la justicia por encima de los crímenes.
