Hoy es el gran día para los Esmeraldas del León y para toda la afición. Se decidirá si el equipo le gana al Tigres y por tanto, obtiene una más de sus glorias. Es pues, el momento perfecto para recordar grandes instantes del club León, sobre todo sus ascensos en 2013 y 2014.
Los ochenta fue una década de cambios, aunque no todos fueron para bien. En aquellos años, el Club León tuvo su triste descenso, arrancando lágrimas de todos sus miembros y aficionados. Para su suerte, los Esmeraldas habrían de tener mejores momentos.
Mucha de esta información histórica puede constatarse en el documento “León, Campeón seis estrellas del torneo de futbol mexicano”, escrito por Héctor H. Rodríguez Martínez y publicado entre enero y febrero del 2014.
Durante la década de los noventa, tampoco fue muy buen momento para los panzas verdes. En el invierno de 1997, el texto previamente citado lo define así: “fue un diciembre cuando la ciudad lloró”, pues concretamente el 4 de diciembre de ese año, en la Ciudad de los Deportes, el Cruz Azul derrotó al León 1 por 0, con penalti. En el partido de vuelta, el 7 de ese mismo mes, la llamada Máquina Celeste volvió a derrotar a los panzas verdes.
DEL INFIERNO AL CIELO
Después, vinieron lo que Rodríguez señala como “diez años en el infierno”, y no sería sino hasta 2012 cuando el 12 de mayo, en el Nou Camp, llenísimo y a su máxima capacidad (como es muy factible que lo esté hoy), León ascendió tras jugar contra los Correcaminos.
En el año 2013, las cosas mejoraron. León se coronó tras 21 años de no hacerlo. En ese entonces, la ciudad celebró en grande, pues ganó contra el América. Como si eso fuera poco, en 2014 el equipo volvió a ganar, obteniendo su séptimo título. Esa noche, la afición salió a celebrar. Ese último triunfo aún se recuerda con algarabía.
Hoy se decidirá si la Fiera obtiene o no una octava estrella.
