
Un sistema de salud fallido es el que el gobierno de López Obrador heredará a la siguiente administración tras fracasar con el Insabi, con el abasto de medicinas, con la atención médica en zonas rurales y la contratación de médicos cubanos en detrimento de los derechos de miles de egresados de medicina connacionales.
Así lo compartió con El Heraldo de León el diputado federal Éctor Jaime Ramírez Barba, quien además señaló que “Falló con la fragmentación del Sistema de Salud; con el Insabi que fue el instrumento legal que fue publicado en el programa nacional de desarrollo y que ya ni siquiera existe. Se creó y falló en proveer asistencia”.
Mencionó que las fallas también estuvieron en proveer la atención gratuita; en la proveeduría de medicamentos; en la atención en la zonas rurales y urbanas y la llegada de médicos cubanos.
“Dicen que contrataron 2 mil 700 doctores cubanos cuando en México se producen casi 17 mil por año mismos que han dejado de ser contratados. Se han contratado en 6 años 2 mil 700 cubanos y han dejado de contratar a casi 80 mil médicos de licenciatura y casi 27 mil médicos de especialidad”, acotó.
Dijo que López Obrador recibió un sistema perfectible, que garantizaba de manera explícita intervenciones de salud, en un paquete esencial para toda la población; garantizaba un paquete de servicios de gastos catastróficos de más de 64 padecimientos; garantizaba un paquete de más de 157 padecimientos con cirugías y medicamentos para niños menores de 5 años.
“Hoy nos encontramos con un sistema que no garantiza nada. No tiene una política explícita en el tema; todo se dice que va a ser progresivo, pero con un desabasto de medicamentos impresionante, con una insuficiencia de servicios públicos en consultas en citas y en cirugías, una disminución clara de la protección en vacunación y una disminución de la protección en enfermedades graves”, manifestó.
Compartió que le parece grave que luego de que el gobierno gastó más de 4.5 billones de pesos en materia de salud, entregue tan malos resultados.
Auguró que la nueva administración federal que toma posesión en octubre, tendrá mucho más problemas que el gobierno que va de salida porque el dinero que se utilizaba para la salud “ya no existe”.
López desapareció el fideicomiso que amparaba el dinero para las enfermedades de todos los niños menores de cinco años y el dinero que se destinaba a este fin, lo gastó en el Tren maya.
“El fondo catastrófico tenía más de 110 mil millones de pesos, desapareció y va a tener mucho menos recursos. Es decir, la posibilidad de que este gobierno tenga mejores resultados o más inversión pública en salud es casi cero”, destacó.
Señaló que de cierta manera, AMLO “privatizó” los servicios de salud porque la gente ahora tiene que pagar de su bolsillo servicios y medicamentos.
“Cuando no te dan servicio, tú vas y pagas atención médica y farmacias. Se nota con el auge en la creación de nuevas farmacias con consultorios aledaños”, subrayó.
Mencionó que Hacienda reconoció en fechas recientes que los pacientes ahora gastan mucho más de su bolsillo en atención a su salud.



