
Gabriela Sánchez rescatista del albergue comentó que esta situación no es culpa de los perros sino de los personas que no toman la responsabilidad completa al adoptar o recoger a una mascota en situación de calle.
Explicó que cerca del hospital Los Ángeles se tiene conocimiento de una jauría integrada por al menos 20 perros que son agresivos y que algunos vecinos en su labor altruista alimentan, “volvemos a lo mismo nosotros tenemos la culpa porque no basta con alimentar a los perros solo los volvemos más fuertes para que se reproduzcan”.
Gabriela mencionó que el Centro de Control y Bienestar Animal sí debe hacer énfasis en que al recoger al perro por un reporte y regresarlo a los supuestos “dueños” se debe hacer una verificación posterior para ver que no esté nuevamente en la calle, para evitar estas agresiones.
Lo más viable dijo, es que se apliquen las multas con rigor ya que solo muy pocas son pagadas, esto y que las sanciones sean más altas a los dueños para que tomen la completa responsabilidad al momento de adoptar a perros en situación de calle y no solo alimentarlos.