
Fue ayer jueves cuando las autoridades del Sistema Estatal de Búsqueda de personas, luego de recibir el aviso de una denuncia previa, les fue señalada la casa número 11 de la Avenida Colina Azul, casi esquina con la calle Loma Quemada, como el sitio donde había un ‘ocultamiento subterráneo’ -como en Guanajuato la autoridad llama a las fosas clandestinas o cualquier otra inhumación de personas humanas en sitios no destinados para ello-.
Por esto, personal del Sistema Estatal se trasladó hasta la casa con apoyo de la Policía de Acámbaro, donde efectivamente fueron ubicados los huesos correspondientes a tres osamentas, sin poderse precisar el género o cualquier otra característica, además de que, según observación de las autoridades, tendrían algún tiempo ahí enterradas sin que ningún vecino o persona alguna se hubiera dado cuenta.