Ayer domingo por la tarde en pleno cerrerío fue hallado el cadáver de un hombre que tenía cubierta la cabeza con un pasamontañas.
Los primeros reportes los recibió la autoridad pasadas las 18 horas, avisando que en un paraje solitario -y de difícil acceso- cercano al Camino a Cañada de Alfaro y poco antes de llegar a un caserío llamado Llano Grande había un cadáver.
Agentes de la Policía Municipal que se dirigieron al lugar poco más tarde corroboraron el hallazgo, pero por la lejanía del sitio y lo difícil de encontrar siquiera el camino que llevaba a donde estaba el cuerpo, fue hasta cerca de las 8 de la noche cuando el personal del Semefo así como peritos y el fiscal arribaran al sitio donde se encontró al fallecido.
NO DESCARTAN
Al momento, las autoridades ni descartaron ni confirmaron que el masculino encontrado haya sufrido una muerte violenta.
Por lo que pudo observarse en el lugar, el cuerpo del «embozado» yacía boca arriba con las piernas ligeramente separadas y los brazos extendidos hacia arriba; vestía pantalón de mezclilla azul, sudadera gris y calzaba tenis negro con rojo.
Trascendió que en el tórax hacia el lado izquierdo el fallecido ostentaba un tatuaje con el rostro de un Cristo, pero lo que más llamó la atención de las autoridades es que el fallecido tenía puesto y le cubría cabeza y parcialmente el rostro un pasamontañas negro observándose además liquido hemático en poca cantidad debajo del cadáver que no fue identificado.
