
La encargada del lugar, de la que las autoridades se reservaron sus generales, avisó a las 8:00 de la mañana de ayer a la Policía de lo que encontró cuando hacía limpieza en los sanitarios públicos.
Expuso que ella juntaba la basura resultante del día anterior, cuando se topó con una bolsa negra que pesaba algo más de lo que ella consideró normal, y que por eso la abrió llevándose una desagradable sorpresa: dentro yacía el cuerpo de un bebé, que por lo observado según la autoridad, correspondía a un recién nacido.
Los baños públicos de la calle Francisco Javier Méndez fueron de inmediato cerrados al público en tanto arribaban peritos y agentes investigadores, los que más tarde acudieron recabando evidencia y posteriormente trasladando el cuerpo al Servicio Médico Forense.