El próximo 11 de febrero se cumplen tres años en los cuales, defraudados por la Caja Popular 30 de Agosto, han enfrentado los estragos del fuerte golpe a sus bolsillos; “ya no más espera al FIPAGO”.
En el año 2014 algunos cientos de socios de la cooperativa -entonces establecida en Silao y con matriz en el estado de Querétaro-, arribaron al edificio ubicado sobre calle Antonio Zúñiga de la Zona Centro de esta ciudad y se llevaron una gran sorpresa.
Al intentar retirar los intereses pagados por mantener sus ahorros en la caja o al tratar de abonar a sus adeudos, personal laboral les negó tales trámites. Días después sin haber respuesta, el inmueble cerró por completo.
PALABRERÍA OFICIAL
No obstante de que ha transcurrido tanto tiempo y han vivido tantas penurias, los afectados se dirigen públicamente al gobernador Miguel Márquez Márquez: “El 12 de febrero de 2015 usted nos dijo que estaba al pendiente de la solución al problema de los socios afectados… y que la auditoría estaba por dar inicio. Comenzó 10 meses después”.
Señalan además, que hace poco más de un año que el coordinador general de la Secretaría de Finanzas, Inversión y Administración, Mario García Granados, les habría comentado que probablemente en el mes de abril del año pasado habría una respuesta al FIPAGO.
“Luego que en el mes de julio, o septiembre, o diciembre, y que en enero del presente año, o después de su periodo vacacional o quizás al final del mes… y que ahora por la ‘crisis’ no hay dinero para pagar al personal que reciba la documentación”, abundó.
La petición al mandatario estatal es que se solicite al gobierno federal que autorice la intervención del Fondo para el Fortalecimiento de Socaps y de Apoyo a sus Ahorradores (FIPAGO).
La Federación aportaría un 70 % del monto y el gobierno del estado el resto. Aplicaría para los afectados que contaban con un ahorro inferior a los 240 mil pesos recibir un 70% del monto perdido.
Le recuerdan que “se cumplirán tres años del quebranto de dicha caja, aunque el licenciado Mario García siempre nos recuerda que esto fue un asunto entre particulares y que el gobierno no tiene la obligación de apoyarnos, nos permitimos recordarles que el apoyo no lo dará íntegramente él, recibirá el apoyo del gobierno federal”.
PREGUNTA DIRECTA
“¿Hasta cuándo, Señor Gobernador? ¿Qué tenemos qué hacer para que ya se resuelva esta situación? Ya no más espera”, concluyen enérgicos, los afectados.
