Por ahora, Obras Públicas está cuantificando todos los materiales que se requerirán como: barreras, probablemente conos, trafi-tambos (barriles color naranja con blanco), pintura en el piso, tachuelas (boyas pequeñas) y demás.
Entre los trabajos que coordinadamente realizan Obras Públicas, Tránsito, Movilidad y el Implan, se encuentran: definir la medida de un mínimo 2 metros de ancho del carril de extrema derecha (baja velocidad), actualizar o tapar las señales que actualmente hay sobre el López Mateos como: ‘prohibido el paso de ciclistas’.
Por tratarse de pruebas piloto, por ahora los materiales no se colocarán de manera definitiva para darles seguridad a los ciclistas, y si funciona correctamente se comprarían los materiales definitivos.
El ingeniero José Arturo Durán, director de la Administración de Servicios Municipales, comentó que esta ciclovía podría lanzarse como exclusiva en todo el tramo, “pero probablemente algunas vueltas derechas nos impiden que en algunos tramos pueda ser compartido para que el vehículo pueda incorporarse antes para cuidar la seguridad de los ciclistas”.
El lunes 13 de julio arranca la prueba piloto y se estará midiendo el comportamiento vehicular y ciclista para tomar criterios finales y no gastar dinero con un señalamiento definitivo.
