El desabasto de gasolina se vivió en las gasolineras ubicadas por Timoteo Lozano y Francisco Villa, con gente que aguardó horas enteras, vendedores improvisados de garrafas, y taxistas que perdieron su turno laboral por esperar para abastecerse.
Cerca de Timoteo Lozano, llegó gente de la colonia Las Joyas que esperó hacer su agosto, vendiendo bidones y garrafas vacías a 60 pesos.
“Son para que las cargue de gasolina, en caso de que no traiga con qué o que ya se le haya quedado vacío el tanque”, afirmaba Josué, un joven de 12 años que, junto con su familia, ofrecía contenedores para el preciado líquido.
Con el fin de mantener el orden, los trabajadores de las gasolineras colocaron las garrafas y bidones numeradas, atadas a una cuerda, para que la gente no se metiera en la fila.
Daniel Ramírez es taxista. Estuvo esperando desde las 12:00 de la noche hasta las 11:00 de la mañana para que le surtieran gasolina, pues la pipa tardó en llegar.
“A mí me ha perjudicado mucho como taxista. Nosotros no podemos trabajar. Tengo aproximadamente tres días que no trabajo. Nosotros tenemos que organizarnos ahora como podamos”, señaló Ramírez.
Junto con otros compañeros de trabajo suyos, tuvo que cerciorarse de que la gente no se metiera en la fila.
Eso sí, afirmó que lo deben hacer “con toda la paz del mundo y pidiéndolo de favor”.
