Pese a que el Patronato de la Feria permitió que toda la gente pudiera acceder gratis a las instalaciones durante toda la semana, los comerciantes del área de “Los Gritones” señalaron que las ventas no han sido lo esperado, pues éstas oscilan entre malas y aceptables.

En términos generales, las ventas durante la feria han fluido, y los comerciantes consideraron que la medida de las autoridades estatales y municipales de permitir el acceso de manera gratuita es muy buena, y ha funcionado… pero por lo general, están acostumbrados a vender mucho más. Por eso, tienen esperanza de que la situación mejore durante los siguientes días, mientras se normaliza la situación del desabasto de gasolina.
Por otro lado, tienen la esperanza y el anhelo de que mejore la situación los últimos días de feria, cuando se quedan a ofrecer sus productos y a rematar hasta la última taza y cuchara.
PRODUCTOS
Los productos de los gritones, como cada año, son por demás variados: cucharas, banquitos, tazas, todo tipo de cubiertos, vasos, cobertores, etcétera. Los hay desde precios sumamente económicos, en locales que tienen años en pie, como es el caso de “El Gran Remate”, donde trabaja Felipe López, quien tiene más de 25 años asistiendo a León. Por su parte, “El Gran Remate” tiene 56 años de tradición asistiendo a la feria. Él cuenta:
“Cada año venimos a beneficiar a la gente de León con precios muy económicos, somos los famosos gritones, solo que este año, el desabasto de gasolina nos ha perjudicado mucho. Pese a que la ayuda del patronato fue muy buena, la gente que viaja en camión no se puede llevar grandes cantidades de los trastos, por eso esperamos que lo del desabasto se solucione. Es la primera vez en 25 años que vemos algo así”.
Faustino González, oriundo de Toluca y gritón de hace años, señaló que un problema es que mucha gente que visita la zona de gritones es de comunidades rurales de Guanajuato y municipios aledaños, y por el motivo de la falta de gasolina, no todos viajan al lugar. Algunos incluso llegan de Aguascalientes.
“Creo que un gran problema es la gasolina. Me consta, porque desde 1980 hasta el día de hoy vengo asistiendo a la Feria de León. Ya tengo 55 años”.
Por su parte, Roque Castro, quien desde hace 20 años radica en León, consideró que lo mejor es esperarse a que sea el final de la Feria, cuando viene el auténtico Gran Remate.




