
El corporativo de General Motors México emitió una postura en torno al conflicto por la renovación del contrato colectivo de trabajo surgido en la planta de Silao, en el que afirmó que aceptará las disposiciones laborales del T-MEC, incluyendo el mecanismo de respuesta rápida.
Irari Herrera Sandoval, vocera del corporativo, señalo que en General Motors se respeta y se apoyan los derechos de los empleados para tomar una decisión personal acerca de la representación sindical y cualquier negociación colectiva en su nombre.
Trabajadores de la planta Silao señalaron que a pesar de que la mayoría votó en contra de las disposiciones propuestas por el sindicato “Miguel Trujillo López” para renovar el contrato colectivo de trabajo con la transnacional, durante esos días gente enviada por los líderes sindicales llegaron y se robaron las urnas, además de que hubo intimidación y amenazas durante el proceso.
La votación para renovar el contrato terminó suspendida por orden de la Secretaría Federal del Trabajo, tras documentar irregularidades en el proceso.
En su pronunciamiento, el corporativo señaló que General Motors condena las violaciones a los derechos laborales y las acciones para limitar el contrato colectivo de trabajo.
“No consideramos que haya involucramiento de General Motors en las presuntas violaciones ocurridas en nuestro complejo de Silao, hemos contratado a un consultor externo para realizar una revisión independiente y exhaustiva” afirmó Herrera Sandoval.
Asimismo informó que General Motors cooperará con el gobierno de los Estados Unidos y con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Gobierno de México; así como con otras partes, para garantizar la integridad del proceso de votación del contrato colectivo en el complejo de manufactura de Silao.



