La glorieta ubicada en la intersección de los bulevares Juventino Rosas y Aquiles Serdán, que en un inicio parecía una glorieta improvisada, se ha convertido en sitio de investigación para las autoridades municipales.
La ventaja con esta glorieta es que contribuye a que el tráfico vehicular tenga una mayor fluidez, pero para los peatones es todo lo contrario, ya que al querer cruzar pueden llegar a poner en riesgo su vida.
Por ello, el director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Héctor Rosiles Paloblanco, indicó que se está haciendo un estudio al respecto para delimitar si se deja de manera permanente la glorieta o si se se activan nuevamente los semáforos.
Reconoció que los peatones son los más afectados: “Al peatón se le ha complicado más, por eso es que se está haciendo el estudio, para definir si se cambia a semáforos o se sigue con la glorieta”.
Los peatones, incluso, hablaban de la posibilidad de hacer un puente peatonal en dicho cruce, si es que la glorieta se quedaba.
El director declaró que todas esas posibilidades se analizan, incluso la de colocar reductores de velocidad en la entrada al circuito de la rotonda para que, precisamente, los autos puedan disminuir la velocidad y observar al peatón; en caso de no colocar reductores existe la posibilidad de que hasta se coloquen topes más pronunciados.
El señor Guadalupe, vendedor de boletos para las líneas del Metropolitano y Unebus, ubicado a 50 metros de la glorieta, y observa cómo a veces la gente tiene que atravesársele a los autos para cruzar, pues muy pocas veces éstos dan el pase a la persona que va a pie.
Incluso, recordó que cuando se modificó de semáforos a glorieta hubo muchos accidentes debido a que las personas no sabían cómo usar una glorieta, pues no seguían el circuito y se cruzaban directamente por el primer espacio para dar vuelta en el sentido contrario.




