Gloria nació en un pequeño poblado de Michoacán, en el seno de una familia jornalera de ocho personas. Desde los once años trabajaba en el campo para contribuir al sustento de su hogar, marcado por la pobreza y la falta de oportunidades. «Vivíamos con muchas carencias… no había alimentación ni vivienda digna», recuerda.
Cuando su padre falleció, ella tenía apenas quince años. El dolor y la desesperanza de una vida mejor, la llevaron a tomar una decisión que cambiaría su vida: emigrar a Estados Unidos en busca del llamado «sueño americano». Allá enfrentó un país desconocido, un idioma que no comprendía y un embarazo en medio de una relación desigual. Tenía 21 años, un hijo en brazos y un futuro incierto cuando decidió volver a México, esta vez en León, Guanajuato; en busca de nuevas oportunidades.
Fue durante la pandemia que su vida comenzó a cambiar. Mientras trabajaba en la Feria de León, conoció a una dupla de educadores de INAEBA que le ofrecieron lo que durante años le había sido negado: la oportunidad de estudiar.
“Gracias a INAEBA tenemos oportunidad de estudiar. Las barreras no nos las pone el mundo, nos las ponemos nosotros mismos. No hay edad. Te tienes que aventar a hacer aquello a lo que le tienes miedo para poder superarte”, afirma con convicción.
Con una voz llena de orgullo, Gloria comparte su mayor deseo: que sus hijos la recuerden como una mujer que se esforzó, que nunca se rindió. “Si ellos logran estudiar y ser lo que quieren ser, será menos probable que alguien se aproveche de ellos.”
No se considera un ejemplo para toda la sociedad, pero sí para alguien que, como ella, quiere hacer más y quiere dejar a sus hijos una herencia de superación y sabe que la educación es el camino.
Su historia es prueba de que, en Guanajuato, con voluntad, acompañamiento y oportunidades como las que brinda INAEBA, ningún sueño es inalcanzable. Porque cuando una mujer estudia, transforma su vida, la de su familia y la de las personas a su alrededor.
La historia de Gloria no es un caso aislado: en Guanajuato, más de 1.4 millones de personas mayores de 15 años viven en condición de rezago educativo, es decir, no han concluido su educación básica. De ese total, más de 226 mil son analfabetas, y más de 800 mil no han terminado la secundaria.
Gracias a la estrategia que impulsa el Gobierno de la Gente, INAEBA ha logrado que más de 52 mil personas terminen un nivel educativo tan solo en lo que va de 2025, sumando esfuerzos entre el gobierno, sociedad civil y sector privado.
Gloria representa a esa generación resiliente que no se rinde. Con valor y determinación, transformó sus miedos en motivación. “Estudiar no es fácil, pero lo más difícil es quedarse con las ganas”, dice convencida.
Como ella, miles de mujeres en Guanajuato encuentran en la educación no solo una oportunidad, sino una herramienta real de cambio positivo en su vida.
En Guanajuato, siempre hay una segunda oportunidad.
Si tú, o tu empresa, desean sumarse al desarrollo educativo de más personas, acércate a INAEBA.
