
Actualmente, el ‘trend’ más popular en Tik Tok se titula ‘Rosa Pastel’, que, retomando la canción de la banda Belanova, se centra en los sueños truncados de muchos jóvenes, quienes no pudieron conseguir el trabajo anhelado tras egresar de la universidad. Así, aparecen imágenes de muchachos presumiendo su título, y tras una elipsis de tiempo, aparecen barriendo un local, trabajando en un negocio o buscando trabajo.
Más allá de que el tema se haya popularizado en redes sociales, el asunto es bastante complejo y se observa desde diferentes aristas y enfoques. Para algunas personas es terrible no trabajar en un empleo vinculado a la carrera que estudiaron, mientras que para otros es una oportunidad para emprender y tener su propio negocio.
La situación es bastante seria. El economista y académico del ITAM, Luis Martínez, ha profundizado al respecto, plateando que dicho trend de Tik Tok “refleja la frustración debido a la falta de oportunidades laborales, la precariedad económica y la desigualdad social”.
Además, hay un hueco generacional más que evidente: “Los datos parecen apoyar este enojo porque encontré que la generación X y los boomers, acaparan más del 70 % de los ingresos (…) El ingreso de los hogares en México varía significativamente según la generación. Datos de la ENIGH 2020 (o Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares) lo demuestra claramente. Los baby boomers tienen más hogares con ingresos altos, mientras que los millennials tienen más hogares con ingresos bajos o medios”.
Es importante señalar que la ENIGH es brindar un panorama de la procedencia y distribución del ingreso de los hogares mexicanos, y se realiza cada dos años. Recientemente, el INEGI anunció que prepara la actualización para 2024.
Los videos de las y los jóvenes que participan en el trend ‘Rosa Pastel’ son a veces tristes, a veces graciosos o a veces, irónicos o desgarradores. Uno muestra a dos jóvenes presumiendo su título. Se lee: “Ya nos graduamos. Vamos a ser los mejores ingenieros”, mientras que en la siguiente imagen, revela: “trabajamos en las paradas de los semáforos, pero todo juntos”. Otro augura: “¡Por fin me gradué! Seré un gran profesor. En la siguiente escena, aparece cargando costales de verduras en la central de abastos.
De fondo, en todos se escucha la letra: “todo acabó, no queda más, seremos dos extraños”.
EL TIANGUISMO: APRENDER A EMPRENDER
Lo cierto es que la frustración no es la única salida en cuanto alguien egresa de la universidad. También está el emprendimiento y la posibilidad de ser tu propio jefe.
Uno de los muchos ejemplos es el tianguismo, donde gran parte de la gente de León se ha logrado desarrollar y obtener buenas ganancias. Sobre este fenómeno, habla en entrevista Carlos Téllez, secretario general de la Línea de Fuego, el tianguis con mayor historia y tradición de la ciudad.
“Normalmente, los profesionistas que tenemos en los tianguis son hijos de comerciantes, quienes lamentablemente no han encontrado el pago suficiente para salir adelante. Además, que piden experiencia en muchas empresas, lo que para muchos es imposible. Tenemos el dato de que aproximadamente, un 30 % de los jóvenes que están en los tianguis son profesionistas: encontramos mercadólogos, psicólogos, arquitectos, profesionistas que son hasta maestros, y el fin de semana son comerciantes”.
Sin embargo, el trend de Rosa Pastel plantea una enorme frustración, pero Téllez aclara que las y los comerciantes son un sector muy noble. Incluso él es ingeniero industrial, titulado por la Universidad de León. Tras haber ejercido 8 años, apunta:
“Nada se compara con ser tu propio jefe. Además de mi cargo tengo mi negocio de cosméticos con mi esposa, y además es una excelente integración familiar. Los comerciantes estamos expuestos a todo, y sabemos que hay rachas de buenas y malas ventas, pero aprendemos a tener nuestra propia mercadotecnia y tácticas de ventas. Es todo un arte vender en los tianguis, pierdes todo el miedo y aprendes no solamente a vender tu producto, sino a venderte tú”.
Téllez señala que hay que saber vender el producto. Lo primero es atreverse y no tener miedo, porque quien piensa “si vendo bueno, y si no igual”, pierde la motivación. Hay que arriesgar y ganar, conociendo el producto, para que poco a poco se identifique al cliente y la competencia.
Téllez informa que después de la pandemia del coronavirus (es decir, del 2020 a la fecha) la organización de tianguistas creció un 20 por ciento en agremiados. El líder de comerciantes explica que esto es muy favorable para el tianguismo, pero también es preocupante para la sociedad, porque la gente prefiere ser su propio jefe que trabajar en una fábrica o empresa.
“Pero cualquier trabajo es bendecido”, concluye Téllez.