Faltan tres semanas para el Día de Muertos, y eso es una buena señal para las floristas que ofrecen su producto afuera de los cementerios de la ciudad. Poco a poco, las ventas van mejorando, así como la clientela. Muchas de ellas ya tienen suficiente experiencias, pues tienen 30 años en el negocio.
María de la Luz Reyes Pérez es una de tantas floristas. Tiene 10 años vendiendo afuera del Cementerio Norte, y 20 dedicados de lleno a la venta de flores. Está consciente de que es cuestión de días para que la clientela comience a adquirir sus productos, que tiene de dos tipos: las flores naturales o las de plástico, que aunque duren más, no son tan queridas y requeridas como las naturales.
“Tengo tres décadas dedicada a la venta de flores. Las cosas no son fáciles, pero siempre vemos la forma de salir adelante. Ahora hay todo tipo de comercios y la vida está más difícil. Lo bueno es que esta semana se empieza a poner todo mucho mejor… aunque lo mero bueno es una semana antes del día de muertos”.
Lo cierto es -señala María de la Luz- que con el paso de los años las cosas han cambiado. Ella recuerda que cuando empezó a vender flores, siguiendo los pasos de su madre, era común que la gente tapizara, literalmente, todas las tumbas durante los días 1 y 2 de noviembre. Incluso había quienes las plantaban en la tierra.
“Ahora ya no vemos todo eso. Yo aprendí este oficio gracias a mi mamá, que empezó dedicándose a esto. Ella tiene 93 años, y aún viene a vender. Aquí tenemos energía para rato”, dice, paradójicamente, quien vende afuera de un cementerio.
FLORES DE PLÁSTICO
Además de las flores naturales, las de plástico son otro producto común. Quien se dedica a hacerlas a mano es Antonio Reyes, colega de María de la Luz. Antonio se encarga de comprar vasos, plástico y todo el material para darles vida. Vende productos de 15, 25 100 y 120 pesos.
“Tengo siete años vendiendo aquí, y ya nos estamos preparando para el día de muertos. Siempre tenemos muy buenas expectativas, aunque la gente prefieras las flores naturales. Ahora, gracias al mural de Coco, sabemos que vendrá a visitarnos mucha más gente”.
