
A cinco años de haber sepultado a su hija, una madre fue notificada por la Fiscalía de Guanajuato que deberá exhumar sus restos por posibles errores en la identificación. El caso de Dulce Alejandra Marmolejo López expone la negligencia, la falta de protocolos y el trato indigno que enfrentan las familias de personas desaparecidas en el estado.
A través de las redes sociales el Colectivo Hasta Encontrarte evidenció la situación al informar que la Fiscalía llamó a una de sus integrantes para informarle que debían exhumar los restos de su hija cinco años después de su entrega por irregularidades.
Porque entre los restos que le entregaron podrían estar también los de otras personas desaparecidas sin identificar; por ello, en algunos meses le devolverán los restos correctos de su hija para realizar una nueva sepultura.
En un comunicado compartido en la red social de Facebook exigieron a la Fiscalía General del estado de Guanajuato mecanismos que garanticen una entrega digna a las familias, restitución, memoria digna, garantías de reparación y no repetición, hicieron un llamado urgente a la Comisión de Atención a Víctimas a ofrecer un acompañamiento real y cercano.




