
La marca Bonalife se enfoca en quesos, jamones y dulces gourmet. Su representante y fundador es Jaime Solís, cuya empresa de quesos es totalmente artesanal. Su producto más exitoso es el queso provolone tradicional ahumado, pero también maneja otros que han sido del agrado del público, como es el caso de chile de árbol jamón serrano y finas hierbas. Se puede disfrutar con vino tinto, frutas e incluso una carne asada.
Bonalife nació cuando era auxiliar de otros amigos queseros de San Luis Potosí, De allí aprendió de un italiano quien les mostró todos los secretos de cómo crear queso provolone. Jaime declara: “Creo que no solo aprendimos… sino que le atinamos, corregido y aumentado. La prueba es que lo hemos traído aquí a la Feria de León durante 16 años, y siempre le encanta a la gente. Empezamos solamente con el provolone, y ahora tenemos toda una variedad de quesitos de cabra y otras presentaciones. Hay también manchegos de cabra al vino tinto”, dice, con orgullo, el señor Solís.
Solís reconoce que poco a poco va creciendo la cultura del consumo de quesos gourmet en León. Cuando empezó, eran muy poco conocidos ese y otros productos similares, pero actualmente ya se trata de una marca bien consolidada y reconocida.
“Muchos compañeros artesanos también producen estos quesitos. Antes éramos los únicos que habían. Gracias a esta aceptación, la pandemia no nos ha hecho nada últimamente (…) porque con un producto de calidad y una buena atención, las empresas duran y sobreviven”, concluye Solís.