La Plaza Fundadores se llena de colores y sabores, de figuras que van desde los habituales cráneos de azúcar hasta Batman, Spiderman o Stich. Se trata de la Feria del Alfeñique, uno de los eventos más queridos por la ciudadanía leonesa en esta temporada.
Son más de 100 expositores, todos ellos mostrando la magia del Día de Muertos. Además de las figuritas que año con año se aprecian (calaquitas, ataúdes, flores de cempasúchil y la tradicional catrina o el habitual catrín) no puede faltar todo lo necesario para adornar la ofrenda.
Los comerciantes empezaron el 9 de octubre al 2 de noviembre. Aunque convive con tendencias comerciales extranjeras como Halloween, los artesanos defienden firmemente el valor del Día de Muertos como un espacio de rescate de tradiciones y de homenaje a los seres queridos que ya no están, conectando además con las celebraciones por el 450 aniversario de la fundación de León.
Sobre cuanto ofrece la Feria del Alfeñique, habla en entrevista para este medio Verónica Mejía, este soy la representante de los artesanos de la Feria del Alfeñique de León, quien anuncia que este 2026 se cumplen 41 años de estar ofreciendo sus productos de manera constante. Lo que empezó como una modesta exposición, hoy en día abarca toda la plaza, con un total de 109 artesanos.
La Feria nació formalmente alrededor de 1985 por iniciativa del entonces director de Casa de la Cultura, Leopoldo Cárdenas, extendiéndose de forma progresiva a lo largo de las décadas.
Aunque las figuras tradicionales (como la Catrina, las calaveritas de azúcar o el alfeñique y la pasta de limón) siguen siendo el núcleo de ventas, la feria ha sabido adaptarse a la cultura pop incorporando personajes contemporáneos inspirados en el cine y los cómics (Batman, Spider-Man, Mario Bros, entre otros).
LA MANUFACTURA
Los dulces, ya sea las frutitas de pasta de limón, o bien los alfeñiques de las más variadas formas, son productos fundamentales, y aunque se ven por cientos, o quizá por miles crearlos es una hazaña que mezcla el talento, la manualidad y el ingenio.
Sobre las frutitas, la líder de expositores señala:
“lo básico es el azúcar glass y el limón, el colorante de acuerdo a la figura con forma de frutita que se quiera llevar a cabo y a lo mejor un poquito de clara para que pueda ayudarnos a unir las piezas”.
Por su parte, en cuanto a la realización de alfeñiques, todo es hecho a mano, con el azúcar. A veces hay moldes, pero por lo general, es el ingenio y el talento de los artesanos.
