Sergio Flores de Tlaxcala se convirtió en el máximo triunfador en la quinta corrida y el cierre del serial taurino de Feria, al cortar orejas y rabo en la Plaza de Toros La Luz.
Guillermo Hermoso de Mendoza corto dos orejas al primero de la tarde de nombre Romerito de Los Encinos, al cual le realizó una faena vistosa, pues desde que colocó los rejones en público reconoció la experiencia del hijo de la dinastía Hermoso de Mendoza.
Guillermo aplicó vistosas banderillas y mato de estocada completa en todo lo alto, que fulminó al astado, levantando al público de sus asientos y exigiendo al juez de Plaza las orejas.
El segundo de la tarde de nombre Don Polo, le correspondió al veterano español Enrique Ponce, al cual como ya es costumbre en la plaza de toros La Luz, le realizó una buena faena al de la ganaderia de Jaral de Peña. Al momento de tirarse a matar herro con el Metal perdiendo el trofeo.
El Tlaxcalteca Sergio Flores realizó una faena voluntariosa con el tercero de la tarde Rumboso. Al matar pincho en dos ocasiones perdiendo la oportunidad de un apéndice.
El joven yucateco Andre Lagravere apodado el Galo, saltó con el cuarto de la tarde de nombre Barroco, el cual recibió con vistosos verónicas y posteriormente le aplicó banderillas a petición del público quien reconoció su esfuerzo.
Con la muleta recibió con rodillas a la arena,.
Sin embargo el astado se le clavó al piso en tres ocasiones dando señales de pérdida de coraje.
El Galo llevó lentamente al astado, logrando tres tandas de buenos pases que agradaron a la tribuna, y al momento de tirarse a matar soltó la muleta y mató de estocada completa. El juez otorgó salida al tercio.
Hermoso de Mendoza regresó al ruedo para torear a Bombón de Los Encinos, el quinto de la tarde, con el cual lució nuevamente con una faena artística a un toro que se le quedo en toda la faena. Al matar erró con el metal.
En su segunda oportunidad Enrique Ponce el veterano español, recibió al sexto de la tarde de nombre Estoico, quien después de ser castigado por el picador, se derrumbo.
Enrique Ponce lo llevó poco a poco a su estilo pausado, logrando más de 5 tandas en redondo y lento, que levantó al público de sus asientos en varias ocasiones gritando torero, Torero.
Al matar clavó una estocada completa, sin embargo bombón se rehusó a caer y tuvo que descabellarlo.
El juez otorgó vuelta al ruedo y el público lo despidió como si fuera su última faena en León, mientras le exigía un toro de regalo al cual no accedió.
El veterano español se despidió entre aplausos con toda la luz puesta de pie.
El séptimo de la tarde fue Monseñor para Sergio Flores, quién aprovechó la buena embestida que presentó el de Jaral de la La Peña, realizándole una faena de 10 tandas de pases tanto por derecha como por izquierda.
La fría noche en la plaza la luz se calentó en la tribuna mientras la banda de música tocaba Pelea de Gallos para ambientar más la última corrida.
Mientras un sector del público exigía qué le aplicará más tandas , Flores se tiró a matar y con estocada completa hizo rodar literalmente al astado en menos de 10 segundos, y a grito de torero, torero, el público exigió el rabo y las orejas, concedidas por el juez de Plaza, haciendo valer el boleto para el respetable.
Piñón cerró la noche con el hijo de francés y madre mexicana. El Galo no tuvo suerte con su encierro.
