
La familia de el adolescente exige una investigación a la Fiscalía General del Estado (FGE) tras su fallecimiento en circunstancias que consideran irregulares mientras se encontraba bajo resguardo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) municipal y, posteriormente, en un centro de rehabilitación.
El joven fue detenido por la Policía Municipal el pasado 16 de abril, presentaba múltiples golpes, lo que contradice la versión oficial de suicidio por ahorcamiento y ha sumido a sus deudos en un reclamo de justicia.
La prima de la víctima, relató en entrevista para El Heraldo de León, que el adolescente fue detenido cerca del monumento a la Madre, presuntamente por la posesión de un cigarrillo de marihuana.
Luego de su arresto, fue llevado a Cepol Poniente y después paso a ser puesto a disposición de la Procuraduría Auxiliar de Menores del DIF. A los dos días de la detención, la madre del adolescente, Teresita de Jesús, acudió a la Estación de Policía, donde le informaron que su hijo ya no se encontraba ahí y había sido canalizado al DIF.
La familia se dirigió al Centro de Orientación Familiar y Atención a la Infancia en la colonia Valle del Sol. Allí, según Osornio, una licenciada de nombre Carmen Elizabeth Moreno de Jesús, identificada como coordinadora, les indicó que el adolescente estaba «bajo buen resguardo», pero se negaron repetidamente a revelar su ubicación exacta, mientras se gestionaba una supuesta falta de registro de nacimiento del menor.
Desde el 16 de abril hasta el día de su muerte, la familia no tuvo contacto ni supo el paradero de Jonathan.
Fue hasta la tarde del lunes 5 de mayo, alrededor de las 14:00 horas, que la familia recibió la noticia del fallecimiento.
Se les informó que Jonathan murió por ahorcamiento en un centro de rehabilitación, cuya ubicación, recalcan, nunca les fue comunicada previamente.
La noche del lunes, Daniela Osornio, su esposo y la madre del menor acudieron a la funeraria «El Salvador Recinto Funeral» para el reconocimiento del cuerpo, al que ya se le había practicado la necropsia.
«En el dictamen médico dice que fue por asfixia mecánica de variedad y luego después ponen que de ahorcamiento y ya más abajo señalan que fue él quien se había desvivido», expresó Daniela, señalando contradicciones.
La familia también cuestionó la hora del deceso indicada en el dictamen (6:00 horas de la mañana del lunes), ocho horas antes de ser notificados.
Inicialmente, solo se les mostró el rostro de Jonathan, donde notaron un golpe en el ojo izquierdo. Tras insistir, los empleados de la funeraria accedieron a mostrar el cuerpo completo.
«Nosotros lo que le vimos fueron los golpes en toda la parte del lado de las costillas, en el pecho, y traía como un chipote en el lado de la cabeza y el labio inflamado», detalló Daniela. Estas lesiones generaron la sospecha de que no murió por suicidio y pudo haber sido víctima de maltrato.
Según personal de la funeraria, la necropsia solo determinó la causa de muerte, y para investigar las lesiones debían acudir al Ministerio Público, por lo que Daniela expresó «Es imposible que no hayan visto el cuerpo visiblemente golpeado para entregarlo así, y no hubieran checado nada».
A través del dictamen médico, la familia encontró la dirección donde murió el menor; calle La Habana 413, colonia San Nicolás.
Al investigar, descubrieron que se trataría del centro de rehabilitación «Derrota A.C.», ubicado al lado, con el número 414 y 415. La prima de Jonathan confrontó a la Lic. Carmen Moreno del DIF:
«¿Cómo es posible que con cámaras… lo encontraron nada más con un bóxer puesto a las 6 de la mañana ¿falleció?… Ahora ve cómo me lo estás entregando: golpeado y muerto. ¿Dónde está tu resguardo?».
Tras hacer pública la situación, Daniela Osornio afirma haber sido contactada por otras personas con experiencias similares en «Derrota A.C.», reportando supuestos suicidios con signos de violencia que quedaron impunes.
Recibió el nombre de un coordinador del anexo, descrito como violento, especialmente con los nuevos ingresos, y se enteró de que el centro era para mayores de edad.
La familia Osorio Martínez acudió el pasado domingo al Ministerio Público, acompañados por el hermano de 19 años de Jonathan, para solicitar formalmente una investigación a fondo y una segunda opinión forense.
La tarde del lunes 5 de mayo, después del velorio del menor en su casa, ubicada en la calle Melón de la colonia Infonavit la Piscina, y tras darle su santa sepultura, los familiares se reunieron con el Fiscal General del Estado, Gerardo Vázquez Alatriste.
Sin embargo, los detalles de la conversación no fueron revelados, por lo que esperan que las autoridades realicen bien su trabajo y realicen las investigaciones que sean necesarias y puedan esclarecer las verdaderas causas de la muerte del adolescente, determinar si hubo negligencia o maltrato durante el tiempo que estuvo bajo resguardo del la procuraduría de menores y del centro de rehabilitación, para que se deslinden las responsabilidades correspondientes.