
Yeshua Israel González Silva, investigador y responsable del programa de sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana de León, señaló que aunque es un gran avance emplear nuevas tecnologías para la reutilización del agua, el problema para técnicas como el de la nanotecnología, que pretende potabilizar aguas residuales al grado de que sea para consumo humano, es que no hay una Norma Oficial Mexicana específica para su control.
Ante esta carencia, la aplicación se basará en las normas vigentes.
Dijo que se aprovecha al máximo el agua que tenemos y es por eso que entre estas iniciativas de buscar que el agua tratada pueda ser de consumo humano es algo hacia lo que debemos movernos, compartió.
Aclaró que existen muchos detalles técnicos, comenzando con que no existe una norma.
Puso el ejemplo de que por normatividad no estaba permitido el agua tratada para consumo humano.
«La normatividad debe adecuarse a estas nuevas condiciones y tratar de ver qué es lo que tiene que existir en las plantas de tratamiento de agua, para que logren tener agua que cumpla con las condiciones de potabilización por un lado y por otro lado ,en ese tratamiento terciario, para tratar de utilizar el agua tratada”, comentó.
Enfatizó que se debe observar que todos los componentes pueden ser contaminantes.
Subrayó que esto es algo en lo que la normatividad aún está atrasada y se tiene que actualizar para asegurar todas las condiciones para que sea apta para el consumo humano.
El tratamiento de aguas residuales con nanotecnología, es la alternativa que analiza Sapal para hacer rendir el agua en León.
Debemos recordar que en la actualidad y ante el estrés hídrico por el que se atraviesa en nuestra ciudad, actualmente se trabaja en el proceso que consiste en mezclar las aguas en la Presa El Palote del Parque Metropolitano, para volver a subir el líquido a la potabilizadora y de ahí a la red, para finalizar en el consumo humano.



