Martín deja un legado de compromiso y responsabilidad en el trato ético de la información periodística, característica que fraguó como reportero en diversas fuentes de información.
Al egresar de la Escuela de Comunicación de la Universidad del Bajío (hoy ULSA) incursionó en la Redacción de EL HERALDO de León donde destacó en la redacción de notas de la fuente empresarial.
Antes de finalizar la década de los noventa, Martín decidió emprender otra faceta de su profesión al incursionar en la Comunicación Social en dependencias federales como Ecología y SAGARPA.
Su dinámica personal, su contexto en los temas de información y su visión crítica del entorno, fraguaron en Martín el perfil de un profesional y de un profesionista con liderazgo en la opinión pública.
En los albores del nuevo milenio, Martín trabajó en varias áreas de Comunicación Social del Gobierno Federal en donde su voz y voto fue determinante en la toma de las decisiones de las políticas públicas.
Luego decidió re incursionar en el periodismo. En EL HERALDO de León ostentó el cargo de Director Editorial y destacó con sus comentarios periodísticos a través de la columna «La Mirilla».
Inquieto y siempre con un afable carácter humano, inició su capacitación y actualización para incorporarse como colaborador de la Procuraduría de los Derechos Humanos, un tema que le apasionó.
Hombre de familia, padre responsable.
Junto a su inseparable esposa Betty, también comunicadora, Martín forjó una familia de valor y con valores. Ante sus hijos, predicó siempre con su responsable ejemplo como guía de vida.
Ambos, Betty y Martín, se graduaron de a licenciatura en Comunicación con una tesis con el tema del profesionalismo de los fotógrafos de prensa.
Gustó de compartir su experiencia con las nuevas generaciones de estudiantes de la Comunicación y siempre respondió a las invitaciones de participar como sinodal en foros de expresión de alumnos de la facultad de Comunicación de la ULSA.
Esta mañana, la noticia de su fallecimiento, consternó al gremio de los comunicadores y a la gran cantidad de amigos que Martín cultivó como ser humano.
Descansa en paz, Martín Guardián Abundes
