La nueva oficina se encuentra en el patio central de la presidencia municipal de León, a un costado del elevador y de las escaleras, que comenzó a funcionar a partir de este 2 de febrero, tras la inauguración por parte de las autoridades municipales.
La contralora Viridiana Margarita Márquez Moreno destacó que en todas las investigaciones que se inicien con base en las denuncias concretas que presenten las personas afectadas, se observarán y seguirán los principios de legalidad, imparcialidad, objetividad, congruencia, verdad material y respeto a los derechos humanos.
“Esto es, entre otras cosas, el buscar proteger siempre la integridad de las personas denunciantes, accediendo a mecanismos de denuncia de actos de corrupción de funcionarios, sin temor a represalias”, enfatizó.
Agradeció el apoyo de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos y del Honorable Ayuntamiento, para la creación de la nueva oficina de la contraloría de fácil acceso para las personas discapacitadas, que antes se veían impedidas o con dificultades para subir hasta las oficinas en el tercer piso a presentar sus denuncia o quejas contra funcionarios por presuntos actos de corrupción.
Por su parte, la regidora Luz Graciela Rodríguez Martínez, presidenta de la Comisión de Contraloría, indicó que en la nueva oficina tienen el objetivo de acercar el servicio y la atención adecuada a las personas que tienen alguna discapacidad para que puedan presentar sus quejas y denuncias, y que antes difícilmente podían subir a las oficinas de la Contraloría.
El personal municipal que atienda en la oficina tiene que tener no solo un perfil técnico, sino también un perfil con alto estándar ético, que además atienda con un enfoque de género y con respeto a los derechos humanos, expresó el presidente del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, Julio César Rodríguez Fonseca.
Precisó que en cumplimiento a las directrices que dicta la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos, las mujeres y hombres que despachen en esta oficina deberán conducirse con rectitud, sin utilizar su empleo, cargo o comisión, para obtener, o pretender algún beneficio, provecho personal, o a favor de terceros, ni buscar aceptar compensaciones, dádivas, obsequios o regalos de cualquier persona u organización.
De igual manera, los servidores públicos deberán conducirse satisfaciendo el interés superior de las necesidades colectivas, por encima de intereses particulares, personales o ajenos al interés general o bienestar de la población, agregó.
Tendrán que dar un trato digno a las personas, por lo que no concederán privilegios o preferencias a organizaciones o personas, ni permitirán que influencias, intereses, o prejuicios indebidos afecten su compromiso para tomar decisiones o realizar sus funciones de manera objetiva con base en el marco de la Ley, enfatizó.
(Ignacio Velázquez Loza)
