Casi un centenar de amigos y familiares del jovencito Ludwin Axel, asesinado hace más de un año, realizaron ayer viernes una caminata pacífica y luego un plantón en la Caseta de Cobro de la Autopista Guanajuato a Silao en la salida de esta ciudad.
El contingente protestó porque una juez absolvió y liberó el miércoles de la semana que termina, por falta de pruebas, a dos personas que estaban bajo proceso como posibles responsables de la muerte del muchacho.
Se trata de Carlos, de 23 años de edad, y Mauricio de 32, quien inclusive era amigo y vecino de la víctima.
En consecuencia, la señora Martina, madre de Ludwin Axel, encabezó la caminata que partió a las 3 de la tarde de la glorieta Santa Fe hacia la salida de la ciudad, para protestar y exigir justicia para su hijo de entonces 19 años, un evento que fue convocado en días previos a través de redes sociales.
Los manifestantes, casi 100, portaban pancartas con leyendas de protesta como: «Guanajuato Violencia de México» y mantas con mensajes como «Justicia para Ludwin, sus asesinos están libres».
Un día, los inconformes habrían manifestado su intención de bloquear la carretera para llamar la atención de las autoridades.
Durante la manifestación de ayer viernes, personal del Gobierno del estado en el transcurso de la protesta se entrevistó con la progenitora de Axel y posteriormente la acompañaron a la sede del Poder Judicial donde fue atendida.
Visto por última vez
Fue un 11 de mayo del año 2018 el día que fue visto con vida por última vez el jovencito de 19 años llamado Ludwin Axel, en calles del barrio de las Teresas, donde era residente, desde ese día su familia denunció ante las autoridades su desaparición.
Fue dos días después, el 13 de mayo de 2018, cuando el cuerpo del joven fue hallado en un camino de terracería que va a la comunidad de Puerta Chica, municipio de Romita, y luego sería reconocido por su familia.
Lo hallaron muerto a golpes y puñaladas, y cubierto con bolsas de plástico.
Las investigaciones llevaron posteriormente al arresto de Carlos y Mauricio de 23 y 32 años de edad, este último amigo de Edwin Axel y presentados como los posibles responsables de su muerte.
Pero la semana que termina una juez determino que las pruebas ofrecidas por la Fiscalía no eran suficientes para condenar a los señalados y los dejó libres.
La familia del joven lo que pide, dijeron, es justicia para su hijo y castigo para quien o quienes lo privaron de la vida hace ya más de un año.
