
Esteban Roberto Loya Mendoza es comerciante del Mercado Hidalgo, lugar importantísimo del comercio y la historia de México, y además, representante de la asociación civil “Locatarios Unidos del Centenario Mercado Hidalgo”.
Después de un duro 2020, Loya reconoce que reponerse ha sido muy duro. Uno de los muchos ejemplos es su propio negocio, que se llama “La casa del Pueblo” y es quizá de los más antiguos y duraderos en toda la ciudad, pues tiene 95 años en pie. Actualmente es la tercera generación que lo mantiene vivo y en el agrado del público.
“Nunca habíamos cerrado al público, pero en marzo cerramos casi siete meses. En enero cerramos otro mes, lo que nos trajo una situación muy crítica a todos los comerciantes del mercado. Aquí estuvieron vigentes los muchachos de las charamuscas y los vendedores de perecederos. Los demás tuvimos forzosamente que guardar la cuarentena y la contingencia, eso nos afectó muchísimo”.
ESCASO INTERÉS
Loya es lapidario respecto a la situación y la reacción de las autoridades: “todo eso nos trajo problemas económicos extremadamente fuertes. Desgraciadamente tenemos un gobierno no preocupado por la problemática de lo que es el comercio, sin saber que cuando hay un comercio fuerte, tenemos un municipio fuerte, y cuando no es así, la economía se va”.
“Nosotros le apostamos mucho a quien hace una derrama económica generalizada… pero es aquella que el alcalde no quiere. Aquella que el alcalde exige que lleguen a un hotel de lujo y consuman en restaurantes, y es la que a nosotros nos deja: la de la charamusca, la de la playera.El turismo religioso y desde luego, el turismo charamusquero, que crea un engranaje positivo”.
La situación crea una competencia muy desleal, apunta Loya. Afortunadamente, señala que por parte de la Comisión de Mercados del Ayuntamiento, hubo un acuerdo que de marzo de 2020 hasta el momento, no se les cobra la plaza, pero el comerciante aclara que es una ayuda de El Ayuntamiento, no del Presidente Municipal.