La Arquidiócesis Metropolitana de León, exhorta a la solidaridad y fraternidad con los más pobres y vulnerables, los enfermos, los discapacitados, los marginados, los carentes de lo indispensable para subsistir de manera digna a los envueltos en la miseria material, moral y espiritual, para rescatar a nuestra sociedad de la cultura de la muerte y construir una con más justicia, armonía y paz.
JORNADA
En la Primera Jornada Mundial de los Pobres, convocada por el Papa Francisco, el Arzobispo Metropolitano, Alfonso Cortés Contreras, exhorta a participar a todos los católicos, en especial y a los no católicos, a los ciudadanos, para que hagan el bien a los más necesitados en nuestra sociedad, “no los amemos de palabra, sino con obras”.
El Plan Diocesano de Pastoral (PDP), destaca el Gaudium de esta semana, meditando sobre la mirada de Dios por los Pobres, toma las palabras del Papa Francisco: “Dios no es indiferente, continúa siendo el Padre que se le revuelven las entrañas al ver a sus hijos envueltos en miseria material, moral espiritual, donde está ausente la confianza, la solidaridad y la esperanza, marginados, excluidos de toda oportunidad de cambio para mejorar su bienestar”.
El PDP también habla de erradicar la pobreza con un estilo de vida fraterna, porque la fraternidad es el método genuinamente cristiano para abandonar la indiferencia, el silencio, las actitudes de espectadores de pesimismo y fatalismo rotundo que genera el conformismo que deteriora cada vez más el tejido social y fragmenta cada día más el estado de derecho.
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), también destaca que el Papa Francisco define: “La pobreza significa un corazón humilde que sabe aceptar la propia condición de criatura limitada y pecadora para superar la tentación de omnipotencia, que nos engaña haciendo que nos creamos inmortales”.
La CEM precisa la I Jornada Mundial de los Pobres:
Niños en la calle, personas pidiendo una moneda para poder comer, un padre de familia angustiado por no poder llevar unos pesos a la casa, una madre desconsolada por no poder llevar a la escuela a su hijo, un joven que roba para poder drogarse, personas que tienen recursos pero no encuentran el sentido de la vida, personas de la tercera edad que enfrentan solos la enfermedad, personas que a pesar de trabajar horarios extras no acceden a los servicios básicos para vivir, un joven que robó una manzana y ahora debe ir a prisión.
RECOMENDACIÓN
¿Cómo actuamos ante las personas que viven en pobreza, cuáles son nuestros hábitos de consumo, qué gestos podemos tener con los que más nos necesitan? El Papa nos hace llamados muy sencillos por los cuales podemos empezar:
*Comparte con las personas que viven en pobreza cualquier acción de solidaridad.
*Invita a tu comunidad a organizar diversos momentos de encuentro y amistad, de solidaridad y de ayuda concreta.
*Invita a los pobres y a los voluntarios que los ayudan a participar juntos en la Eucaristía.
*Si en nuestro vecindario, colonia, unidad, fraccionamiento, viven pobres que necesitan protección y ayuda acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que muchas veces buscamos.
*Sienta en tu mesa como invitados de honor a las personas que viven en pobreza.
Y sobre todo, nos invita a que esta primer Jornada Mundial de los pobres se vuelva una tradición de solidaridad y amor hacia las personas que viven en esta condición.
Por eso, invitamos a todos los hombres de buena voluntad a que se sumen a esta Jornada, motiven a sus párrocos y cercanos a realizar alguna acción junto con las personas que viven con más carencia.
