Un infarto es una oclusión de una arteria coronaria, habitualmente por trombos que condiciona disminución del flujo sanguíneo por más de veinte o treinta minutos, lo que favorece necrosis del tejido o músculo cardiaco.
“Las causas son los riesgos de factores cardiovasculares que pueden ser modificables y otros no modificables, por ejemplo un factor es en los hombres ser mayores de 45 años de edad y en las mujeres se presenta en mayores de 55, ya que las protegen un poco las hormonas, por lo tanto, la edad y el género son factores no modificables”, indicó el doctor Luis Manuel Vargas Ramírez, jefe de División de Cardiología y Medicina Aguda de la Unidad Médica de Alta Especialidad No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Otros factores, pero modificables, son padecer hipertensión arterial, ya que el 35% de la población en México padece esta enfermedad, pero como es silenciosa por no presentar síntomas durante algún tiempo, las personas no saben que la están cursando; de ese porcentaje la mitad lleva tratamiento. La presión alta condiciona que las placas de colesterol que se van formado desde la infancia se llegan a romper, provocando sangrado y van erosionando las placas.
La diabetes mellitus también es un factor de riesgo, un porcentaje importante de personas en México la padece, aproximadamente el 10 por ciento cursa la enfermedad y el problema en este sentido es la falta de apego al tratamiento. Por ello al no estar bien controlada se convierte en riesgo, aumentando la posibilidad de sufrir un infarto.
También se suma a los factores de riesgo el hecho de padecer altos niveles de colesterol, debido a una alimentación no saludable y por la falta de ejercicio en forma regular. El tabaquismo también representa un riesgo para sufrir infarto.
La obesidad, un problema serio de salud, predispone de igual manera a que las personas presenten un infarto; 65 por ciento de los hombres en nuestro país tienen sobrepeso y obesidad, somos el primer lugar a nivel mundial en obesidad y el 70% de las mujeres tienen sobrepeso y obesidad.
Para prevenir un infarto, recomendó el especialista del IMSS la revisión periódica, sobre todo si existen casos de infarto en familiares, cuidar la alimentación, realizar ejercicio de manera regular y evitar los factores de riesgo mencionados.
Finalizó indicando que en la UMAE No. 1 del IMSS se reciben hasta 40 pacientes infartados de manera aguda, de manera mensual, que se atienden a través del Programa Código Infarto.
