
La funcionaria explicó que cuando, el pasado mes de noviembre de 2022, las autoridades municipales decidieron trasladar los cuerpos que forman parte de la exposición que se tiene actualmente en el Museo Dieguino, en la Zona Centro, debido a que no tramitaron el permiso correspondiente.
“La exposición de Momias en la zona centro de Guanajuato no tiene autorización del INAH porque cuando las trasladaron no nos enteraron y desconocemos las condiciones en que se movieron”, dijo.
Señaló que la decisión de las autoridades puede generar riesgos y hasta daños a los cuerpos, en especial porque se trata de momias de niños, los cuales requieren de un manejo especializado.
Desde el pasado mes de noviembre y como parte de la edición 2022 del Festival de la Muerte, autoridades municipales decidieron exhibir una decena de cuerpos momificados de niños y otras, como la que se conoce con el nombre de la ‘Bruja’.
Desde entonces la muestra ha permanecido abierta al público al interior del Museo Dieguino y aunque inicialmente las autoridades señalaron que la muestra permanecería hasta el mes de enero pasado, ya se ha prolongado más de la cuenta.
Hernández Flores expresó que esa decisión de las autoridades municipales fue decidida por quienes ejercen el gobierno municipal y si bien el INAH no fue tomado en cuenta es de esperarse que, en otra ocasión, se guarden las formalidades.
La titular del INAH en Guanajuato consideró que este tipo de decisiones no contribuyen a mantener una buena relación entre las partes, por lo que es necesario fortalecer la colaboración institucional.
Apuntó que en el caso del manejo de las Momias de Guanajuato es mejor siempre la colaboración entre las autoridades para lograr con ello que las labores de conservación sean las adecuadas y permitan preservar por más tiempo los cuerpos, que también son patrimonio de todos los habitantes de la ciudad.
Recordó que no es la primera vez que las Momias de Guanajuato son movidas del interior de la sede del Museo para ser llevadas a exponerse en otras ciudades del Estado y el país, aunque en esas ocasiones se contó con la autorización del organismo federal.