
Por tercera ocasión en menos de un mes, exalumnos de la Prepa del Centro Histórico se manifestaron la mañana de este martes afuera del plantel para exigir su reapertura, así como la destitución del representante de la Rectora General de la Universidad de Guanajuato.
Denunciaron que el representante, el Dr. Salvador Hernández Castro, ha incumplido los acuerdos y además “los ha insultado públicamente” al minimizarlos en una entrevista que concedió a medios el pasado 11 de noviembre. Por ello, exigieron establecer un diálogo directo con la Rectora General, la Dra. Claudia Susana López Gómez.
Entre sus peticiones destaca que la Universidad haga públicos los dictámenes que han solicitado con anterioridad, a fin de compararlos con los estudios que ellos mismos realizaron y compartirlos con madres, padres de familia y estudiantes actuales, para conocer el estado real del inmueble tras el incendio.
Pidieron también que ni el auditorio ni ninguna otra parte del edificio sea demolida. Además, solicitaron que se informe sobre el proyecto contemplado para el plantel, así como las fechas en que iniciarán las obras, con el objetivo de que los alumnos puedan regresar a las aulas.
Finalmente, solicitaron a la Universidad garantizar que a los estudiantes reubicados en nuevas sedes se les respete su derecho a manifestarse y que no exista ningún tipo de represalia en su contra.
El arquitecto Miguel Ángel García uno de los exs alumnos del plantel solicitó a las autoridades estatales, municipales y universitarias , que se pronuncien públicamente sobre el tema y que no lo sigan ignorando, como hasta ahora.
«Nuestras peticiones para el rescate y conservación de nuestra historia y nuestra tradición. De cara a la celebración de los 450 años de fundación de León y, en 2028, los primeros 150 años de existencia de nuestra prepa, el edificio está hoy en riesgo”.
Por su parte, otro de los exalumnos, el ingeniero Julián, leyó una lista en la que señalaron que los responsables de la Universidad de Guanajuato están “reprobados” por diez razones.
Entre ellas destacan que, aunque solo se quemó el auditorio que representa el 25% de las instalaciones, se decidió cerrar el 100% del plantel y no utilizar el 75% restante.
También criticaron que, tras el incendio, se anunció que todo el edificio sería demolido, pero posteriormente se informó que no se contaba con los recursos económicos para hacerlo. Además, reprobaron que se haya evacuado a los mil 600 alumnos y que se les haya enviado hasta la Puerta del Milenio o a clases en línea, pese a que durante el primer semestre de este año se pudo haber avanzado en las reparaciones y “no se hizo nada”.
Señalaron que se destinaron 6 millones de pesos para reacondicionar tres sedes en el Barrio Arriba, cuando dicen ese recurso pudo invertirse en la reparación del auditorio. Afirmaron que, a más de 400 días del incendio, aún no existe un proyecto definido para la restauración del inmueble.
«Están reprobados. Ya se cumplió un año del incendio y lo único que han hecho es apuntalar el edificio. Se quemó el auditorio, que representa el 25% de las instalaciones. Están finalmente reprobados: siguen perjudicando a mil 600 estudiantes, desperdician el 75% de la prepa y ya se gastaron 6 millones de pesos», expresó.