Probablemente como una argucia legal, para evitar que se le dicte sentencia, el expresidente morenista de Silao, Carlos N., evadió una audiencia más al solicitar la suspensión cautelar, lo que derivó en la reprogramación de la audiencia del caso que se sigue en su contra.
El político está acusado del delito de acoso sexual en contra de su excolaboradora, Julieta López con quien buscó llegar a un arreglo económico para librarse del proceso legal, mismo que fue rechazado por la afectada.
La audiencia se reprogramó para el día 2 de junio, una vez que el imputado solicitara la suspensión cautelar.
Lo anterior consiste en pagar economicamente el daño moral a la víctima a cambio de suspender el juicio, en busca de evitar ser sentenciado. Ante ello, el juez determinó dar un plazo de un mes para que la víctima responda si está de acuerdo o no llegar a un arreglo económico.
Nadie puede forzar a la víctima a aceptar, así es que si el día 2 mantiene su postura, el juicio seguirá su curso.
