
A las 11 de la noche y 4 minutos cuando el árbitro pitó el final de la Final en casa, la afición se desbordó desde el estadio León hacia el Eje López Mateos ondeando banderas, gritando de júbilo y celebrando.
También por eso un celoso Arcángel, el helicóptero del Estado, vigiló desde el aire que todo siguiera buen curso como finalmente así fue.
Y sí, el eje avenida se vistió de verde en los últimos minutos de jueves, ya desde antes la fiesta había comenzado en el Arco de la Calzada, el ícono de la ciudad zapatera en donde familias enteras se reunieron para festejar.
La fiesta, a reserva del domingo continuó por calles y avenidas de un León en done muchos no durmieron y se prolongaron hasta las primeras horas de este arranque de fin de semana…