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Ética e Integridad, una estrategia sustentable

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Estimados Lectores, además de tener la oportunidad de seguir compartiendo ideas en este espacio, quisiera en el contexto de las inquietudes económicas y escenarios por afrontar en este 2018, responder desde una perspectiva personal una pregunta que me han hecho tanto empresarios, periodistas, líderes económicos de instituciones tanto públicas como privadas, y es ¿Qué se espera en este 2018?, ¿Cómo debemos prepararnos para anticipar los escenarios políticos o económicos de este año? En este sentido, nuestra responsabilidad como líderes es dirigir y tomar las mejores decisiones, acorde al entorno y las condiciones para nuestra empresa o proyecto; por su puesto que, considerando lo anterior, no es un trabajo sencillo, tomar decisiones.

En el panorama político, por ejemplo, este 2018 tenemos una diversidad de procesos electorales en todos los órdenes de gobierno. A nivel nacional elegiremos Presidente de la Republica, 8 Gubernaturas y Jefe de Gobierno de la CDMX, 128 Senadores, 500 Diputaciones. Sólo en nuestro Estado de Guanajuato, durante este 2018 elegiremos Gobernador, 22 Diputados Locales, 14 Diputados de Representación Proporcional y 46 Ayuntamientos del Estado. En esta administración, nuestras autoridades federales, estatales y municipales han apoyado incondicionalmente el desarrollo económico de este sector productivo, sin embargo no podemos dejar de preguntarnos: ¿Qué sucederá?, ¿Qué cambios, tanto en políticas públicas como federales se avecinan?, ¿Qué programas se consolidan y cuales ya no serán vigentes?, ¿Qué proyectos seguirán promoviendo la industria y qué otros quedarán en el escritorio? Tomar decisiones, considerando todas estas variables implica un reto mayúsculo,  en el que sin duda, promoveremos las acciones estratégicas que generan un beneficio al clúster.

Además, consideremos el impacto global de otros escenarios que afectan nuestro sector, y que hoy siguen generando incertidumbre. Uno de ellos, y en el que hemos estado trabajando arduamente durante el 2017 son las renegociaciones del TLCAN, y la realidad no es muy alentadora, esperaremos los resultados de la sexta ronda de negociaciones este próximo 23 de enero en Montreal. Otro factor determinante y de alto impacto es el tipo de cambio. “No sabemos qué sucederá con el dólar en el 2018, pero lo que sí sabemos es que hay múltiples factores en México que hacen que seamos más vulnerables que otras naciones ante lo que sucede en EEUU. Si Estados Unidos eleva el ritmo de aumento de sus tasas de interés para evitar fugas de capitales y así financiar sus crecientes pasivos en manos de extranjeros, el Banco de México seguirá subiendo tasas en México en perjuicio de la actividad económica en nuestro país” este planteamiento nos compartía la semana pasada nuestro Presidente Ejecutivo de CICEG, el Lic. Alejandro Gómez Tamez, y como podemos constatar, el escenario global nos predispone a prepararnos estratégicamente para cualquier posibilidad.

Entonces ¿Cuál es la estrategia correcta?, ¿Cómo tomamos decisiones?, ¿Cómo encausamos nuestras empresas, nuestros proyectos, a nuestros colaboradores? No es un planteamiento menor, y en mi opinión, independientemente de las estrategias empresariales que decidas implementar, mi aportación es actuar con ética e integridad. Sí, en efecto esa es mi recomendación y déjame explicarte por qué.

¿Sabes cuantos empleos informales generamos en el sector cuero-calzado-marroquinería-proveeduría?, voy más allá, de acuerdo al INEGI son 29.7 millones de personas, en todas las modalidades de empleo informal en México, es decir 6 de cada 10 mexicanos que trabajan lo hacen en un empleo informal. Y este dato lo confirma Aristóteles Nuñez, quien fuera Jefe del Servicio de Administración Tributaria del SAT, en una declaración para el Financiero, donde señala que del 54.7 % de la población económicamente activa no paga impuestos, perdiendo al año 485 mil millones de pesos. En nuestro sector el porcentaje de trabajadores que laboran en la economía informal es de aproximadamente 49%. Así pues, queda claro que la informalidad es una realidad nacional de la que no estamos exentos. ¿Cuántos de nosotros cumplimos al 100% nuestras obligaciones obrero-patronales?, ¿Cuántos empresarios aseguran al 100% a sus trabajadores?, ¿Cuántos empresarios diseñan estrategias fiscales que les brinde un “mejor ingreso”?.

Es cierto que necesitamos entonces un cambio de cultura en México, y en ello, nosotros como líderes debemos ser el ejemplo. Hoy enfrentamos, además de problemas de competitividad con otros sectores y una exhaustiva guerra de precios en los diferentes canales de distribución, la competencia por la mano de obra. ¿Cuántas nuevas empresas llegan a nuestra ciudad y ofrecen, no sólo un salario competitivo, sino que además prestaciones al trabajador que resultan determinantes para cambiar, incluso a otro sector productivo diferente a la industria zapatera?, trabajadores con un oficio de años, con una tradición zapatera y que, por servicio de transporte, prestaciones de ley, comedores, estudio, etc., deciden cambiar su oficio. Lo absurdo es que no son prestaciones inalcanzables o exclusivas, son las justas y de las que todos y cada uno de los empresarios del sector cuero-calzado-marroquinería-proveeduría podemos también ofrecer. Ahora, si tú consideras que esto es un factor determinante y área de oportunidad de nuestras empresas, entonces igualemos y mejoremos la competitividad de prestaciones con otras industrias. Es vital tomar acciones para mejorar la calidad de vida de nuestro capital humano, porque la innovación, el desarrollo de una marca o negocio, la expansión, el éxito… no es resultado de procesos, es generado por el talento humano.

Por ello, te comparto personalmente, que nuestro actuar como empresarios, debe regirse por la ética e integridad. Como empresarios, debemos actuar siendo ejemplo de buenas prácticas comerciales y sociales. Debe ser un principio personal, antes que empresarial, el que cumplamos con nuestras obligaciones en beneficio del trabajador, concentrarnos en desarrollar productos de calidad, competitivos y que integren un precio justo, respaldando a nuestro capital humano con un trabajo bien remunerado, con las prestaciones de ley, con seguridad social, con un entorno laboral que le permita a los trabajadores desarrollarse profesional y personalmente. Ello generara un escenario económico próspero. De esta forma nosotros estamos contribuyendo directamente al desarrollo económico de nuestro entorno, porque  pagando salarios competitivos, cumpliendo las prestaciones de ley, las personas consumen productos, invierten en vivienda, educación, transporte, entretenimiento, es decir, activamos la economía familiar y por ende, nuestras empresas, nuestra ciudad, nuestro país.

Si queremos generar prosperidad en este 2018 y afrontar los diferentes escenarios políticos, comerciales o financieros, empecemos con actuar éticamente y retomar nuestro propósito: somos generadores de bienestar. Bienestar hacia nuestras familias,  hacia nuestros trabajadores, porque al final, todos somos consumidores y al generar las condiciones justas y equitativas en nuestro sector, fomentaremos el desarrollo económico en nuestra comunidad, desarrollaremos nuestras empresas, motivaremos el consumo, y es un círculo virtuoso por el que vale la pena apostar.  Lo que te propongo es que ser éticos, ser íntegros, es una estrategia sustentable.

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