
Con el ánimo festivo característico del Domingo de Resurrección, se celebró la edición 111 de la Quema del Judas en el Barrio de la Llamarada. Hubo música, gritos, aplausos y, como marca la tradición, siete figuras que estallaron frente a cientos de asistentes. En esta ocasión, llamó la atención un diablo que aludía a Donald Trump, Jeffrey Epstein y al delegado del IMSS en Guanajuato.
El ambiente comienza desde las 11:00 de la mañana. Mientras Protección Civil delimita el perímetro, los vecinos empiezan a congregarse desde colonias cercanas y distintos puntos de la ciudad. Todos quieren ser parte de esta celebración centenaria. Nadie quiere perderse el momento en que las figuras se deshacen en fragmentos de papel y carrizo. Este año fueron siete. Algunas dirigidas como crítica a personajes públicos; otras, como homenaje a leoneses que fallecieron recientemente. Por segundo año consecutivo, se recordó al pequeño Mateo, víctima de un crimen atroz en la colonia Chapalita en marzo de 2025.
En las esquinas del Barrio de la Llamarada, entre Amado Nervo y Hermanos Aldama, predomina el baile y la algarabía. Los organizadores, encabezados por Sergio Valentín, cargan los Judas y los hacen girar entre la gente. Uno, con forma de misil, hace referencia al conflicto en Palestina. Otro, en forma de cerdo, alude a la tendencia de los therians (personas que se identifican con animales). También hay una cruz dedicada a quienes han fallecido. Entre los nombres, destaca la imagen del pequeño Mateo.
Según Crescencio Sánchez, director de Protección Civil, se contó con presencia de personal de fiscalización, policía, tránsito y una ambulancia en caso de emergencia. Todos participaron en el operativo de seguridad, que concluyó sin incidentes. En total, se desplegaron 9 elementos de Protección Civil, 6 de tránsito, 5 policías y 2 de fiscalización.
No podía faltar el diablo, pintado de rojo intenso, sosteniendo la cabeza de Donald Trump. Una cartulina amarillo fosforescente detallaba a los personajes condenados este año y las razones, abarcando desde lo internacional hasta lo local:
“Donald Trump, por conflictos internacionales, siempre con guerras. Muere gente inocente con tus misiles. Jeffrey Epstein. Agresor sexual, tráfico de menores. Delegado el IMSS Dr. Marco Antonio Hernández ya que no hay monitores en la C-58 en el segundo piso ya que cuenta con 100 camas”.
La música fue variada. Sonaron ‘Caminos de Guanajuato’, de José Alfredo; ‘Triple lavada’, de Esaú Ortiz; y ‘Rock Lobster’, de B-52s. Así transcurre el ambiente: la gente silba desde la barda, esperando que el Judas arda. Todos quieren ver la explosión. Se baila de todo: ranchero, retro bélico o rock setentero.
La cruz conmemorativa fue la primera en estallar. Los asistentes se cubren los oídos. Después vienen los aplausos y la celebración. El segundo en explotar es un Judas negro. Crece la emoción y la expectativa por los que siguen.
El momento cumbre llega cuando el diablo es colgado de la cuerda que atraviesa la calle. Es la figura más grande y con mayor carga de pólvora. Cuando Sergio Valentín enciende la mecha, el público observa en silencio. Entonces, la figura gira sobre sí misma.
Entre aplausos y gritos, concluye la edición 2026 de la Quema del Judas. Habrá que esperar a 2027 para una nueva entrega, con figuras distintas, pero el mismo fervor.