Lo que inició como una obra pagada con el esfuerzo de los aficionados, catedral de la expresión deportiva, de competitividad y progreso de León y de todos los guanajuatenses, se convirtió en propiedad una sola persona.
En 1962 el entonces gobernador, Juan José Torres Landa, le vendió el terreno donde hoy se encuentra el Estadio León al Club Social y Deportivo León A.C. El 4 de febrero de 1967 se inauguró y en 51 años de vida, el equipo conquistó tres títulos de primera división, asimismo, fue sede del Mundial Juvenil de 1983 y de las Copas del Mundo de México 1970 y 1968.
En 1999, el Club León tenía más de 70 mil metros cuadrados, los cuales fueron entregados por Roberto Zermeño Vargas (presidente) y su hijo Roberto Zermeño Reyes (vicepresidente) en un fideicomiso al municipio.
Zermeño Vargas logró que se le dieran más de 10 mil metros cuadrados en el costado de bulevar Vasco de Quiroga y Adolfo López Mateos, de los cuales pretendía que fuera cambiado a uso de suelo comercial para que pudiera venderlo y hacerse de recursos para el pago de nóminas del equipo. El club se quedó con más de 60 mil metros cuadrados.
Según las cláusulas del fideicomiso, Zermeño Vargas obtuvo el uso y aprovechamiento del estadio y estacionamiento, además de la condonación de impuestos municipales.
FIDEICOMISO
El contrato del fideicomiso se estableció por 10 años iniciando en octubre del 2000 y en el cual Roberto Zermeño entregó el estadio, nombre del equipo, colores y logotipos, pero no el registro de la franquicia ante la Federación Mexicana de Futbol.
En abril del 2002, Zermeño desciende el equipo y lo vende a Carlos Ahumada, a quien le dejó todos los derechos firmados con el municipio, incluidos los 10 mil 359 metros de terreno, del cual consigue el uso de suelo comercial a cambio de que Ahumada ahora entregara 5 mil 837 metros para la construcción del Museo Nacional de la Piel y el Calzado (Munpic) y supuestamente el registro de la franquicia.
En mayo de 2011, el empresario celayense Héctor Humberto González González apoyó a Roberto Zermeño Reyes para que demandara la devolución del estadio junto con los 5 mil metros del Munpic, debido a que el 8 de noviembre del 2007, el Ayuntamiento firmó la extinción y desaparición del fideicomiso y el 10 de marzo del 2008 se adjudicó la propiedad a favor del Municipio, sin respetar los 10 años de plazo establecido.
En mayo de 2014, el juez Tercero Federal de Distrito, Leonardo González Martínez, dio el primer triunfo a González y Zermeño.
En septiembre de 2015 se confirmó la sentencia y se le dio el segundo triunfo a Zermeño Vargas.
La tercera derrota se confirmó en Marzo del 2017 en la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la cuarta nuevamente en enero del 2018, cuando negó el amparo al municipio.
Zermeño espera que le sea entregado el estadio antes de la primera quincena de agosto de este año, el gobierno del estado piensa expropiarle la propiedad y pagarle lo que dicten las autoridades para extender la zona del Poliforum y Grupo Pachuca no ha emitido una declaración sobre si pagará a Zermeño Vargas los 100 mil pesos de renta mensuales que tiene de compromiso con el municipio.
