Una de las advertencias más constantes que hace Protección Civil respecto a la temporada de lluvias es que la gente no arroje basura en los ríos y arroyos secos, pues eso causará inundaciones, provocando que las labores de SAPAL y otras dependencias se compliquen… en el Arroyo del Muerto, la gente pareciera hacer caso omiso.
En la calle Acapulco en el Barrio del Coecillo, donde pasa el Arroyo del Muerto, hay un letrero que claramente advierte: “Por tu seguridad, evita transitar por esta zona. ¡No tires basura, ya que obstruye el cauce natural del agua! Por amor a León no tires basura en la calle. Los buenos hábitos inician en casa”.
Lo cierto es que la gente no ha hecho el menor caso. A la izquierda del letrero, hay bolsas enteras de basura, así como uno que otro mueble viejo, latas de refresco, cerveza y platos de unicel, por mencionar solo algunos desperdicios.
Afortunadamente para las personas del Coecillo, los problemas de las inundaciones se han ido solucionando con el paso de los años. En el pasado era lo más común sufrir inundaciones. Muchas de sus calles se llenaban de agua varios centímetros, destrozando todo a su paso.
Uno de los casos más trágicos relacionados con las inundaciones, ocurrido en el tradicional Barrio Leonés, fue en la calle Herreros en el año 2016. Aquella vez el cauce del arroyo se salió de control, destrozando prácticamente todo cuanto había en la privada Herreros: los muros, los árboles, los muebles de la casa y gran parte de los bienes materiales de las familias que vivían en el fraccionamiento marcado con el número 317.
Aquella noche del 30 de junio de 2016, era sábado y antes de las 7:00 de la noche, debido a la lluvia, se desbordó el Arroyo del Muerto, tumbando la pared frente a la privada. El estruendo despertó a todos en el Coecillo. Por suerte llegaron Bomberos y Protección Civil. Entró el agua del río a un nivel de 1.50 metros, con pérdidas que por fortuna sólo fueron materiales. Los vecinos tuvieron que salir y se dañaron casi todas las cosas.
