Desde la semana pasada, la Guardia Nacional ha llegado a Guanajuato. En León se les puede ver realizando rondines en la Zona Centro. Sin embargo, su presencia es necesaria en zonas de la periferia, en los alrededores de Bulevar Aristóteles, Las Joyas o Montaña del Sol.
La Guardia Nacional ubicará una de sus bases en la colonia Villas de San Juan, que durante años ha destacado por tratarse de una zona conflictiva, sumergida en la inseguridad, el crimen y el vandalismo. Sin embargo, hay otras partes de la ciudad que se deben atender.
El polígono de Las Joyas es uno de ellos. Uno de los casos de delincuencia más recientes ocurrió a inicios de julio, cuando un ataque en Soledad de Las Joyas dejó como saldo un muerto. Es una de las muchas historias de la periferia de la ciudad.
Paulina Limón es ama de casa y vive en el extremo de Las Joyas. Desde su calle puede verse gran parte de León: desde las calles sin pavimentar mezcladas con maleza creciente hasta los lujosos edificios que apenas se aprecian a lo lejos. Dice:
“Aquí ni la policía pasa seguido. Esperemos que las autoridades vengan a ayudarnos, ya sea la Guardia Nacional, o cualquier cosa. Necesitamos de la seguridad porque cada vez está peor todo León”.
“Aquí no sólo hace falta vigilancia y seguridad, sino muchísimas cosas más”, dice Sandra Acosta, quien tiene 10 de sus 40 años en la zona.
Jorge Serrano es otro de los muchos habitantes de la zona. Se gana la vida como albañil, y en varias ocasiones lo han asaltado. En una ocasión, incluso, con navaja en mano. De manera concreta explica: “Ojalá que haya más seguridad en León ahora que llega esa Guardia Nacional. Ojalá que puedan atendernos a todos, no nomás a algunos”.
La situación de la inseguridad no es privativa de Las Joyas, ni de León, ni de Guanajuato, ni del Bajío: el primer semestre del gobierno de Andrés Manuel López Obrador cerró con 17,500 asesinatos.
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