El panteón municipal número 8 ubicado sobre el camino que conduce al Ejido de Menores y a espaldas de la empresa Condumex, está en severo deterioro; las gavetas están al punto del colapso.
Al mismo se llega en vehículo por la carretera Silao-Irapuato pero principalmente, por el camino de terracería conocido como Nuestra Señora de la Luz, que inicia en el cruce de las vías férreas entre las colonias Reforma e Independencia.
El acceso principal del recinto público de la comunidad de Cerritos, es deprimente. Seis pinos se asientan en un camellón.
No hay veladores y mucho menos, aglomeración de visitantes.
Alberga cerca de 500 tumbas, en su mayoría, de menores de edad.
La que hace algunos años fue una capilla en que se oficiaban misas de cuerpo presente, permanece en completo abandono. También algunos cuartos que pudieran utilizarse como bodegas. No hay rastro de espacios sanitarios.
La pileta de unos 5 metros de largo por 3 metros de ancho, no exhibe gota de agua con que los silaoenses puedan refrescar las flores que colocan a sus difuntos.
En el costado izquierdo se cuentan aproximadamente 200 gavetas verticales cuyas estructuras tienen el tiempo contado para venirse abajo. Sólo se han ocupado unas 20.
Al lado derecho se hacen notar los cimientos de lo que se presume, serán más gavetas verticales en espera de recibir a quienes ya no están en este mundo.
Se cavó una decena de agujeros para tipo americano de cerca de dos metros de profundidad. Cuando llueve, la mayoría de las tumbas se oculta bajo el agua.
LAMENTAN DESATENCIÓN
Recientemente el regidor Manuel Terrones Alvarado (PRD) expuso la situación ante el Pleno del Ayuntamiento, al que señaló que tras realizar una visita de supervisión constató su “estado deplorable”.
Expuso que fuera de su cripta se encontraba una caja metálica de muerto que para este lunes, ya había sido retirada.
Ante ello es que hizo una solicitud a la Comisión de Hacienda, Patrimonio y Cuenta Pública en el Ayuntamiento, para que se elabore una propuesta de remodelación.
