
La escuela es una primaria indígena bilingüe, donde Luis Eduardo tiene el cargo como directivo desde hace 9 años. Hace seis años, que Caja Popular Mexicana los apoya. A partir de ese entonces, los niños cuentan con más útiles, lo que ha mejorado la calidad educativa.
La escuela nació con la llegada de los hermanos mixtecos, cuando ellos llegaron a donde actualmente es su dirección: la Privada Hacendado sin número, Colonia La Luz, atrás de la estación de Ferrocarril. Los mixtecos se acomodaron en el sur de León, y empezaron a hacer demanda de educación. Entonces, primero se construyó un aula donde cabían 16 niños de primero a sexto.
“Poco a poco llegaron comunidades purépechas, otomíes y náhuatl” evoca el director.
Día con día, la escuela enfrenta muchos retos. El director Luis Eduardo Cipriano cuenta que el más enorme es que en la escuela se batalla en el asunto de la alimentación. Esa es una debilidad para que la escuela avance a un cierto nivel. Afortunadamente, en cuanto a los útiles, la Caja Popular Mexicana los está apoyando.
Un problema que enfrenta toda institución educativa es el de la deserción escolar. Afortunadamente, no lo han sufrido… sin embargo, sí batallaron bastante cuando la escuelas se cerraron debido al coronavirus y fue necesaria la educación en línea. Sobre eso, el profesor dice:
“Con los que no se conectaban, los buscamos, les hicimos cuadernillos con material especial, y se los dimos para que trabajaran en casa… aunque no avanzaron totalmente, sí lo hicieron en un sesenta por ciento”.